La ofensiva del frente sur: 745 km² liberados y 26 pueblos recuperados
Siete meses de silencio de radio. Dos unidades de asalto colgaron sendos vídeos en enero y los borraron a los pocos minutos, dejando sin pistas a los geolocalizadores. La primera señal de que el frente sur no estaba congelado. El 14 de agosto, Volodimir Zelenski convirtió el rumor en cifras: 745 kilómetros cuadrados recuperados, 25 de profundidad, 26 poblaciones liberadas y 10.000 bajas en las filas rusas.
El mapa que ya no es el de hace un año
El avance expulsa a las tropas rusas de la región de Dnipropetrovsk, algo que hasta hace poco parecía improbable. En una guerra donde los frentes se miden en metros, una penetración de 25 kilómetros es un terremoto estratégico. El dato de las 10.000 bajas, sin confirmación independiente, apunta a que la resistencia rusa se está resquebrajando.
No todo el mundo lo da por bueno. Hay quien sostiene que toda esa franja era una zona gris desde hace tiempo, y que ambas partes pueden reivindicar lo mismo sin mentir del todo. La acusación de propaganda cruzada no es nueva: Kiev vende optimismo, Moscú vende victorias. La diferencia es que ahora el relato ucraniano viene acompañado de coordenadas y nombres de pueblos.
Rusia sin reservas: el dato que descoloca
Lo más llamativo no es la ofensiva en sí, sino la conclusión que muchos extraen: el Ejército ruso no tiene con qué responder. Ocupado en contener Ucrania en el este, no le quedan reservas para el sur. Y en una guerra de desgaste, quedarse sin reservas es el principio del fin. La pregunta es cuánto durará el castillo de naipes antes de que el frente se resquebraje en otro punto.
Mientras tanto, los medios que suelen filtrar las novedades del frente guardan silencio sobre otras supuestas recuperaciones, como la de Mariupol. La regla en esta contienda es la misma desde hace meses: lo que no se ve en los mapas occidentales, no existe. Al menos hasta que alguien publica un vídeo y lo borra.