¿Qué ha pasado en Venezuela? La operación relámpago de EE.UU. que ha cambiado el tablero
El 3 de enero de 2026, fuerzas estadounidenses lanzaron una operación conjunta sobre Caracas que incluyó bombardeos quirúrgicos sobre cinco objetivos militares, la toma del Aeropuerto Internacional de Caracas y la detención de Nicolás Maduro, según informaciones que circulan en redes y medios internacionales. El presidente Trump habría confirmado que Maduro está bajo custodia en el USS Iwo Jima, acusado de narcoterrorismo junto a su esposa. La operación, que algunos comparan con la invasión de Panamá en 1989, se habría ejecutado en cuestión de horas, con bombardeos en puntos clave como el puerto de La Guaira, la base aérea de La Carlota, Fuerte Tiuna y el centro de comunicaciones de El Volcán.
Un precedente histórico: la sombra de Noriega
La coincidencia de fechas no es casual: el 3 de enero de 1990 cayó Manuel Noriega, también acusado de narcotráfico, y exactamente 36 años después le ha tocado a Maduro. La operación estadounidense recuerda a la «Causa Justa» panameña, con una condena posterior de la ONU que Estados Unidos vetó en el Consejo de Seguridad. Como entonces, el despliegue inicial ha sido arrollador, aunque persisten dudas sobre la resistencia posterior. Rusia, aliado de Maduro, ha condenado la acción calificándola de «agresión armada», pero su capacidad de respuesta se limita a declaraciones: con la guerra de Ucrania estancada, el Kremlin solo ha ofrecido solidaridad retórica.
Los blancos concretos de la primera oleada
Según datos difundidos en medios afines a la oposición, la primera oleada atacó cinco objetivos con coordenadas precisas: el puerto de La Guaira, la base aérea de La Carlota (puesto de mando, hangares y plataformas), el cuartel general del Ejército en Fuerte Tiuna y el centro de comunicaciones de El Volcán. Los bombardeos cesaron rápidamente, pero los aviones estadounidenses continúan sobrevolando la capital. La toma del aeropuerto permite recibir aviones de transporte, lo que sugiere una operación sostenida. La resistencia militar venezolana, según testigos, ha sido mínima o nula, lo que alimenta la teoría de que parte del alto mando pactó la entrega.
¿Qué viene ahora?
Con Maduro en manos de la DEA, la atención se centra en dos escenarios: su posible extradición a EE.UU. para un juicio que promete revelar conexiones internacionales, y el futuro político de Venezuela. Mientras la comunidad internacional asimila el golpe, en las calles de Caracas se respira una mezcla de desconcierto y esperanza. Como en Panamá, el desenlace a medio plazo dependerá de la capacidad de Estados Unidos para estabilizar el país sin generar un vacío de poder. Y como entonces, la legalidad de la intervención será discutida durante años. Pero los hechos ya están sobre la mesa: el 3 de enero de 2026, el chavismo dejó de existir como proyecto de poder.