El chat control europeo: del mandato del Consejo al revés del Parlamento
El 26 de noviembre, a puerta cerrada, los gobiernos de la UE aprobaron un nuevo mandato de negociación para el Reglamento de Abuso Sexual Infantil, conocido como chat control. La medida, presentada como herramienta de protección de menores, reactiva la vigilancia masiva de comunicaciones privadas. Pero el 3 de marzo de 2026, el Comité de Libertades Civiles (LIBE) del Parlamento Europeo tumbó la extensión del régimen voluntario de escaneo (chat control 1.0) por 38 votos en contra, 28 a favor y 3 abstenciones.
Una negociación a oscuras y un voto que cambia el guion
El Consejo había dado luz verde a reabrir las conversaciones sobre el chat control 2.0, un sistema que inicialmente pretendía escanear todos los mensajes privados en busca de material pedófilo. Las críticas por su potencial para la vigilancia masiva fueron inmediatas. Algunas voces denuncian que la protección de menores es una excusa para cargarse la privacidad digital. Otras, minoritarias, sostienen que es un mal necesario para combatir un delito atroz.
El varapalo del LIBE y el futuro incierto
El rechazo del LIBE a prorrogar el régimen voluntario supuso un giro inesperado. La Comisión Europea pretendía mantener la capacidad de las plataformas para escanear chats de forma voluntaria, pero el comité consideró que los riesgos para la privacidad superan los beneficios. La votación evidenció una fractura: los partidos mayoritarios en España (PP y PSOE) apoyaron el escaneo, mientras que la mayoría del hemiciclo se alineó con los defensores de los derechos digitales.
El dato que descoloca: pese a la derrota de la Comisión, el régimen voluntario sigue en vigor desde 2021. Y la puerta no se cierra: el Consejo ya tiene su mandato; solo falta que el Parlamento se pronuncie sobre la versión 2.0. La lucha por quién controla tus mensajes no ha hecho más que empezar.