Un coche en Jai Alai destapa la incomodidad del poder ante el vídeo viral
La imagen de un vehículo aparcado en una zona restringida junto al frontón Jai Alai ha desatado una tormenta en redes. En el vídeo, que se ha difundido como pólvora, se ve el coche estacionado bajo unas vallas que impiden el acceso. Según Google Maps, esas vallas ya aparecen en la primera fotografía de la zona, tomada en 2008. Más de una década después, siguen ahí.
Las especulaciones no se han hecho esperar. Hay quien sostiene que el vehículo pertenece a un miembro del Ejecutivo o a sus escoltas, que gozarían de una bula para aparcar donde les plazca. Otros apuntan a que detrás del vídeo está un conocido agitador digital, y que el objetivo era poner en evidencia los privilegios de la clase política. El silencio del entorno del político señalado no ha hecho sino alimentar las dudas.
Las vallas, un misterio desde 2008
Lo que más llama la atención es la permanencia de esas vallas. ¿Qué protegen exactamente? Las hipótesis van desde un secreto del Ministerio del Interior hasta un acuerdo urbanístico entre los dueños del frontón y el Ayuntamiento. La única certeza es que la combinación de una valla antigua, un privilegio de aparcamiento y un político en el punto de mira forma una tormenta perfecta.
Más allá de la anécdota, el caso ilustra cómo un individuo anónimo puede poner contra las cuerdas a una institución con un simple vídeo. A falta de una explicación oficial, la única certeza es que las vallas llevan más de una década en el mismo sitio. El coche, mientras tanto, ya forma parte del imaginario colectivo. Nadie ha aclarado a quién pertenecía. Y quizá esa sea la cuestión más incómoda.