Ceuta: prostitución y economía en una ciudad de 80.000
En una ciudad de apenas 80.000 habitantes, la presencia de un número creciente de mujeres dedicadas al trabajo sexual ha abierto un debate sobre las condiciones económicas que lo explican. La pregunta no es moral, sino de mercado: ¿por qué una mujer joven elegiría prostituirse en lugar de aceptar un empleo de limpieza? La respuesta, según algunos análisis, está en la diferencia salarial por hora.
El diferencial salarial que lo explica
Un cálculo comparativo señala que un trabajo de limpieza de escaleras o cuidado de mayores puede reportar unos 1.200 euros al mes a cambio de 40-50 horas semanales. En cambio, el trabajo sexual, con tarifas que superan los 50 euros por hora, permite alcanzar esa misma cantidad con apenas 4-5 horas semanales. La diferencia es abismal: cinco veces más por hora, y con la posibilidad de seleccionar clientes. Esa ecuación económica, argumentan algunos, explica por qué la oferta de trabajo sexual persiste incluso en ciudades pequeñas, donde la demanda podría parecer limitada.
El papel de los servicios sociales
La crítica a los servicios sociales también está sobre la mesa. Se cuestiona por qué no se ofrecen alternativas laborales dignas a estas mujeres, cuando existen puestos de limpieza o asistencia a mayores que podrían cubrirse. Sin embargo, la realidad es que esos empleos, además de mal pagados, suelen ser precarios y no compiten en rentabilidad con el trabajo sexual. La disyuntiva no es entre dignidad y denigración, sino entre dos opciones que, a ojos de quien las ejerce, pueden ser igualmente duras, pero con retribuciones muy distintas.
La pregunta que queda abierta es si la solución pasa por perseguir la prostitución o por mejorar las condiciones laborales alternativas. Mientras el diferencial de ingresos siga siendo tan amplio, la oferta seguirá existiendo, independientemente del tamaño de la ciudad.