Ramón Campayo: el IQ de 194 que divide opiniones
Con un coeficiente intelectual de 194 puntos, Ramón Campayo (Albacete, 1965) ostenta, según las pruebas, el CI más alto de España y posiblemente del mundo. Pero su figura genera tantos admiradores como escépticos. ¿Memorizó la Constitución en ocho minutos? Sí. ¿Dio una charla en alemán tras ojear un diccionario en el avión? También. Sin embargo, las preguntas se acumulan: ¿de qué sirve un CI tan alto si no se traduce en descubrimientos o creaciones tangibles? Campayo ha desarrollado el llamado «Método Campayo» de memorización, pero para muchos no pasa de ser un vendedor de técnicas de estudio.
El debate sobre la utilidad del cociente intelectual
Hay quien sostiene que la inteligencia real es >95% creatividad, y que un test de IQ solo mide una fracción minúscula. Otros señalan que el propio Campayo, al dedicarse a promocionar su método, demuestra que su inteligencia no le ha servido para nada revolucionario. En el extremo opuesto, sus seguidores destacan proezas como la memorización de la Constitución o la capacidad de aprender alemán en horas. El propio Campayo afirma que todo a su alrededor va «muy lento» y que procesa la información a alta velocidad.
Críticas y polémicas
No faltan las críticas más terrenales: si es tan listo, ¿por qué no ha inventado un remedio contra la calvicie? O la sospecha de que los test de IQ no están estandarizados globalmente y pueden repetirse para inflar la puntuación. También hay quien lo tacha de «charlatán» al que ya han desmontado en varias ocasiones. La cuestión de fondo es si el CI es un indicador fiable de inteligencia o una mera anécdota estadística.
Cierre: Entre la admiración por sus hazañas memorísticas y el escepticismo sobre su utilidad real, Ramón Campayo sigue siendo una figura polarizante. El dato del 194 de IQ, por sí solo, no cierra el debate. Al menos, no para quienes piensan que la inteligencia se demuestra con obras, no con tests.