La liga del Imperio Romano deja a Madrid fuera del mapa futbolístico
¿Qué tienen en común Mérida, Córdoba, Tarragona y Zaragoza? Fueron ciudades clave del Imperio Romano en Hispania. ¿Y Madrid? No existía. Esa es la premisa de una lista de clubes que formarían una hipotética liga inspirada en las urbes romanas: Mérida, Córdoba, Lugo, Nàstic (Tarragona), Betis, Sevilla, Zaragoza y Numancia. La capital del fútbol español se queda fuera porque el Madrid actual no tiene pasado romano que exhibir, un argumento incómodo para muchos.
El ejercicio histórico tiene agujeros evidentes. Constantinopla, sede de alguno de los grandes clubes turcos, no existía en tiempos de Trajano, y Londinium, la actual Londres, era un asentamiento menor comparado con Emerita Augusta o Tarraco. Ni siquiera Numancia era la ciudad más importante de su zona: Uxama la superaba, y hoy tiene su propio club, el Vxama de El Burgo de Osma. Así que la liga perfecta es imposible, pero la discusión deja una moraleja: las ciudades que dominaron la economía del imperio no son las que mandan en el fútbol moderno.
La idea ha derivado en una versión satírica, la Liga Felipe II, que reúne a clubes de los territorios del imperio español, desde Tenochtitlan hasta Flandes, con River, Boca, el Ajax o el Napoli como invitados. Una forma de demostrar que la historia, como el fútbol, siempre se puede reescribir. Y que el Imperio Romano, al menos, no necesita ocupar el primer puesto de la tabla para seguir ganando discusiones.