Recordar Chipre.
Hay que distinguir entre un corralito y una quita. En el primer caso, el estado decreta, normalmente en fin de semana para coger a la ciudadanía por sorpresa, un bloqueo temporal de las transacciones y retiradas de efectivo. En el segundo, el decreto atenta contra las cantidades ahorradas en forma de cuentas de ahorros, depósitos, cuentas remuneradas, etc., extrayendo una parte que puede ser proporcional o no de cada cuenta, a partir de una determinada cantidad (por ejemplo, el 50% de todas las C.C. que tengan un valor mayor de 100.000 €, el 25% de las de más de 25.000€, etc.).
La causa de ambos tipos de latrocinios es la descapitalización del sistema bancario., y su recapitalización por medio de los paganinis de siempre. Como el estado es una sociedad de saqueo entre los gobiernos y las empresas más fuertemente relacionadas con él, como son los bancos, no se permite que el capitalismo actúe con normalidad y que estos quiebren ante situaciones de pánico o retirada de depósitos, lo que es común y recurrente en un sistema de reserva fraccionaria.
Los estados modernos han venido realizando todo tipo de malabares para evitar que los bancos quiebren, pero en estos momentos estamos asistiendo a una pérdida de valor brutal de todo el sistema financiero, que con las armas atómicas de destrucción masiva de la política monetaria no se están pudiendo revertir.
En mi opinión, es una MUY BUENA IDEA mantener una fracción importante de los ahorros en formatos no confiscables: oro, plata, BTC, bancolchón, y dejar en C.C. lo imprescindible para el día a día.