Muere atropellado en la A-70: la baliza V16 no se ve ni a 10 metros
Un joven de 28 años ha muerto atropellado tras bajarse de su coche en la A-70 a la altura de Villafranqueza (Alicante). La víctima viajaba en uno de los dos vehículos que sufrieron una colisión por alcance. Al parecer, se apeó para comprobar los daños y un tercer vehículo lo arrolló. Las imágenes del suceso, distribuidas por los medios locales, muestran los coches siniestrados en el arcén, pero no se aprecia ninguna baliza V16 colocada. Los que han visto la foto sostienen que «la baliza no se ve ni a 10 metros», incluso de día.
La baliza V16, un invento que no convence
La polémica sobre el dispositivo luminoso V16, obligatorio desde 2021, resurge con cada siniestro. Diseñada para señalizar un vehículo detenido sin necesidad de salir del coche —en teoría, se coloca en el techo o en el interior del parabrisas—, en la práctica muchos conductores denuncian que su visibilidad es ínfima. «Se ve menos que las propias luces de emergencia que ya trae el vehículo», comentan conductores habituales. Otros recuerdan que los triángulos de emergencia, que la V16 pretendía sustituir, son mucho más visibles y no dependen de pilas ni de la orientación.
«Hay un espacio temporal en el que el peligro lo vas a correr igual sin baliza o con ella: cuando tienes que salir del coche y antes de llegar al sitio en el que colocas el triángulo», señala un análisis recurrente. La DGT defiende que el objetivo de la V16 es que el conductor permanezca dentro del vehículo con el cinturón abrochado, pero en la práctica, ante un golpe violento, el instinto es bajarse. «¿Te quedas ahí como un subnormal con la sirena puesta, sentado dentro del coche viendo por el retrovisor como vienen los coches follados hacia ti?», ironiza un conductor con experiencia.
Infraestructuras que matan: arcenes insuficientes
Más allá del debate sobre el dispositivo, el accidente reabre la cuestión del diseño de las autovías españolas. «Menos balizas y más arcenes de seguridad», resume una opinión extendida. Se critica que el arcén derecho de muchas autovías no llega a 1,5 metros de ancho efectivo, y el izquierdo es directamente inexistente. Italia, con un asfalto peor, dispone de áreas de parada de emergencia cada kilómetro. En Alemania, los arcenes son amplios a ambos lados. La falta de estos elementos obliga a los conductores a detenerse en un arcén estrecho, expuestos a ser arrollados. «Con arcenes amplios adiós muchas muertes y lesiones permanentes se evitarían», concluyen los más críticos.
El dilema de bajar o no bajar
La normativa de la DGT recomienda no salir del vehículo tras un accidente o avería, pero en un choque por alcance con los coches seriamente dañados, la mayoría de los conductores opta por apearse para evaluar los daños y alejarse de la calzada si es posible. La víctima de la A-70 probablemente actuó así, sin tiempo para advertir el vehículo que se aproximaba. El hecho de que la visibilidad en ese tramo fuese reducida —una pequeña bajada tras una subida— pudo agravar la situación. «Lo suyo es dejar el vehículo lo más apartado del tráfico posible, lo mejor visibilizado posible y salir de la zona del peligro», apunta un veterano.
Un dato que descoloca
El trágico suceso ocurrió en un tramo donde, según fuentes de la noticia, el arcén no era especialmente ancho y el quitamiedos estaba pegado. En las fotos no se ve ni la baliza ni los triángulos. La pregunta incómoda: ¿de qué sirve un dispositivo que no se ve a diez metros, cuando el tiempo que tardas en ponerlo te expone exactamente al mismo riesgo que si no lo llevaras? La V16 se vendió como la solución para no bajarse, pero un joven de 28 años ha muerto precisamente en el momento de bajarse. El relato oficial de la seguridad vial tiene, una vez más, un agujero del tamaño de un arcén.