Sprays pimienta a migrantes: la denuncia que agita Ceuta sin nombre de ONG
Una vecina de Ceuta ha denunciado que una ONG reparte sprays de pimienta a personas migrantes en situación irregular. No hubo nombres. No hubo pruebas. Tampoco hizo falta para que el malestar estallara en la ciudad.
Una denuncia que se resiste a concretarse
El relato circula como testimonio anónimo y no ha sido confirmado por ninguna autoridad. La falta de identificación de la organización es, de momento, el flanco débil de una historia que se alimenta del descontento previo con las ONG que operan en la frontera. Se argumenta que esas entidades no colaboran con los residentes y que su papel en la gestión migratoria es, cuando menos, opaco.
Del escepticismo a la exigencia de expulsión
Las reacciones se mueven en tres bandas. La primera, escéptica, pregunta si la única respuesta fue grabar la escena. La segunda reclama que se identifique por fin a la ONG. La tercera va más lejos: pide expulsar de la ciudad a todas las organizaciones humanitarias y cortar su suministro de alimentos, una propuesta que ha sido formulada incluso contra colectivos citados sin ninguna evidencia. La tensión no es nueva: la relación entre Ceuta y las ONG ya venía con fricciones. La denuncia de los sprays, real o inventada, ha venido a echarle encima más leña.
A día de hoy no hay confirmación oficial, ni organización señalada, ni un solo spray incautado. La historia puede desinflarse en 48 horas o enquistarse como un nuevo episodio de desgaste. En Ceuta, el clima para eso ya está creado.