(adjunto visible para usuarios registrados)
Tragedia en el Maratón de Nueva York. Una corredora de 24 años murió tras desplomarse a sólo tres kilómetros de la meta en Central Park. Rachel Apa tenía sólo 24 años y no contaba con experiencia previa en esta distancia pero había entrenado durante meses y aseguraba a sus allegados que estaba muy bien preparada para el reto.
De hecho, al comienzo de la carrera intercambió algunos mensajes de texto con su padre Steve. "Nunca me había sentido mejor. Debo haber hecho la carga de carbohidratos correctamente por primera vez", aseguraba la corredora cuando llevaba poco más de 10 kilómetros.
Rachel Apa, una ex jugadora de hockey hierba de la Bucknell University, había asumido este reto como parte del equipo de Campeones del Parkinson en honor a su difunto abuelo paterno, que había fallecido a causa de esta enfermedad en 2022.
"Mi abuelo fue mi modelo a seguir durante mi infancia. Me enseñó a mantenerme activa, a superar mis límites y a afrontar los retos, lo que forjó mi amor por el deporte y el movimiento", escribió en una página de recaudación de fondos.
La causa más probable de su gloria
Un testigo aseguró que vio a Rachel desplomarse e inmediatamente comenzaron a practicarle reanimación cardiopulmonar antes de intentar usar un desfibrilador. Posteriormente fue trasladada al Hospital Mount Sinai donde los médicos trataron en vano de reanimarla durante seis largas horas.
A falta de más pruebas, todo indica que Rachel sufrió una rabdomiólisis, una condición que provoca la destrucción acelerada del tejido muscular y libera sustancias al torrente sanguíneo que pueden ocasionar complicaciones graves.
La rabdomiólisis es un síndrome grave caracterizado por la descomposición y rotura del tejido muscular esquelético, lo que provoca la liberación directa de sus componentes celulares (como la proteína mioglobina, potasio y la enzima creatina-quinasa o CK) en el torrente sanguíneo. El principal peligro de esta condición es que la acumulación masiva de estas sustancias puede obstruir y dañar gravemente los riñones, desencadenando una insuficiencia renal aguda que puede poner en riesgo la vida si no se trata a tiempo.
Cuando estás deshidratado, el cuerpo prioriza enviar la poca sangre disponible al corazón, el cerebro y los músculos en movimiento. El flujo de sangre hacia los riñones cae drásticamente.
Su padre destacó que Rachel estaba en una condición física excelente y que había sido jugadora de hockey sobre hierba en la División I universitaria. Los atletas de alto nivel tienen una masa muscular muy desarrollada y una tolerancia al dolor extremadamente alta, lo que a veces les permite "ignorar" las señales de alarma del cuerpo y seguir empujando más allá del límite.