Hipoteca en solitario: el aval que Hacienda vigila como donación
Imaginemos la escena: un comprador acude al banco para firmar su primera vivienda. Solo. La entidad concede la hipoteca, pero exige un respaldo adicional. Un padre firma como fiador. Unos meses después, ese padre abona una parte de la cuota. Hacienda, según la notaria María Cristina Clemente (@notariabuendia), puede entender que hay una «donación encubierta» y tratarla como tal a efectos fiscales.
El matiz, que la notaria subraya y muchos pasan por alto, es la diferencia entre firmar como fiador y firmar como deudor solidario. No es lo mismo responder en caso de impago que obligarse al pago desde el primer día. Ese cambio de figura cambia también la lectura que hace el fisco de los flujos de dinero.
La alternativa que tampoco es gratis
Hay quien propone una vía alternativa: comprar en conjunto y, más adelante, disolver el condominio. Pero esa extinción de copropiedad tampoco es un trámite exento de costes y de su propio escrutinio.
Lo que subyace no es solo una cuestión técnica. Detrás del aviso late un dato incómodo: el comprador en solitario ya no puede sostener por sí mismo la entrada y las cuotas. La solución «clásica» de apoyarse en la familia tampoco sale gratis. Y nadie en la notaría parece tener una varita mágica.