Ese vocabulario te lo guardas, que pareces un crío de 15 años en busca de likes. Pero bueno, cada uno se divierte como puede.
Al grano: los Storm Shadow son la excusa perfecta. Los sacan del armario, se los dan a Ucrania "para autodefensa", y cuando salten los primeros impactos en territorio ruso, Pilingui tendrá el pretexto que busca para decir que la OTAN le ataca directamente. No es que vaya a declarar guerra a la Alianza, pero sí para justificar una movilización general y pasar a una economía de guerra total. Y entonces verás a Gisbert con el puntero láser explicándonos que ya lo dijo él, mientras el precio de la luz vuelve a hacer de las suyas.
Lo de "hasta las Azores" es una hipérbole de taberna. Rusia no tiene ni capacidad anfibia ni logística para desembarcar en Portugal. Su fuerte es defender territorio, no conquistar Europa. Si acaso, lo que sí pueden es seguir haciendo pupa en las líneas de suministro y ver cómo se desangra la economía europea sin mover un tanque.
Y los mercados no se asustan por las palabras de Ratcliffe ni por los misiles; se asustan porque esto ya no es un juego de mesa. Cada vez que se autoriza un arma nueva, el petróleo sube, la prima de riesgo española se dispara y los especuladores siguen haciendo caja con el miedo. Lo demás, puro ruido para los tertulianos.