72 horas: la filtración Pegasus que agita el tablero político
Los archivos Pegasus del CNI marroquí van a publicarse. Ese es el anuncio que circula desde fuentes saharauis, vinculadas a los hackers que ya han filtrado los nombres de agentes de la inteligencia marroquí. El siguiente paso, según la advertencia, sería soltar los archivos del spyware. Y, de trasfondo, planea una especulación: el presidente del Gobierno tendría las horas contadas.
El plazo concreto, 72 horas, ha corrido como la pólvora. Pero ninguna fuente oficial lo respalda, y los más escépticos recuerdan que ya ha habido vaticinios similares que se quedaron en nada. La difusión de un supuesto vídeo comprometido, del que nadie ha visto ni un fotograma, sigue el mismo patrón.
El escepticismo, la estrategia ganadora
La postura dominante es la de quien ha visto demasiadas promesas incumplidas. «Ya amenazaron con eso antes», resumen los análisis que circulan. Y el precedente pesa: otras filtraciones y videos nunca vistos quedaron en humo. Mientras tanto, el Gobierno sigue en funciones, sin desmentidos ni confirmaciones oficiales.
Lo que hay detrás del ruido
Si la filtración se materializa, el impacto sería doble: confirmaría el uso de Pegasus contra cargos públicos y tensaría aún más la relación con Marruecos. Pero, hasta que no se publiquen los archivos, solo hay anuncios. La cautela, una vez más, es la única posición defendible. Y las predicciones de dimisión inminente, hasta ahora, siempre han acabado igual: en el cajón de los rumores. Podría ser distinto esta vez, pero la historia pesa.