Un murciélago en un Airbnb: 25.000 dólares de factura médica y una lección sobre la rabia
¿Puede un murciélago convertir unas vacaciones en una factura de 25.000 dólares? Sí, si el alquiler está en Estados Unidos y el sistema sanitario decide que necesitas vacunación antirrábica preventiva. La historia es sencilla: una pareja alquila una cabaña, la anfitriona avisa de que hay un murciélago, lo retira, pero al llegar aparece un segundo ejemplar en el baño. El inquilino lo captura con una red de piscina y, a partir de ahí, comienza el calvario médico: 18.000 dólares de tratamiento más 7.000 de deducible. Total: 25.000 dólares por una profilaxis que en España cuesta alrededor de 20 euros por dosis.
Por qué el protocolo manda vacunarse
La razón de la vacunación no es el mordisco evidente. Los dientes de los murciélagos son diminutos y afilados; una mordedura puede pasar desapercibida, sobre todo si el animal entra en la habitación mientras duermes. Por eso el protocolo médico distingue dos escenarios: si estás despierto y ves al murciélago, el riesgo es mínimo; si te despiertas con él en la habitación, la evaluación urgente es obligatoria. El caso de un niño canadiense de 11 años, fallecido en 2026 tras despertarse con un murciélago en la boca, pone los pelos de punta y justifica tanta prevención.
El contraste de precios: España vs. Estados Unidos
En España, la vacuna de la rabia para humanos cuesta unos 20 euros la dosis, y la sanidad pública cubre la profilaxis postexposición en caso de riesgo. En Estados Unidos, el mismo tratamiento se convierte en una factura de cinco cifras. La ironía es que, en el tejado de muchas casas españolas, los murciélagos son bienvenidos: devoran mosquitos y polillas, y no suponen un problema para quien los respeta. La lección final: si vas a meter a un murciélago en tus vacaciones, procura que sea en un país con buen sistema sanitario. O, mejor, elige un alojamiento sin inquilinos alados.