Un forero imagina el primer día de Feijóo: auditoría de Bruselas
El hilo cambia de marcha. Se acaban los escenarios abstractos del arranque y empieza el detalle: qué día, qué comisión, qué cifra. Con el detalle llega también la pelea de fondo, ahora con nombres concretos sobre la mesa.
Qué se ha sabido
Nefersen pone fecha y escena al cambio.
El primer día de Feijóo, una comisión desde Bruselas llega a reclamar a España la auditoría de los fondos Next Generation entregados estos últimos años,
250.000 euros. Como no existe contabilidad, la presidenta de la Comisión reclamaría el reintegro total, más intereses y sanciones. Lo plantea como escenario, no como hecho.
qwertyXD suelta un enlace a un vídeo con un dato:
Sánchez, el líder europeo que más apoyo recibe, con el 8% de los encuestados. Lo deja caer entre chanzas y sin desarrollarlo.
W.Morgan añade su vaticinio: si vuelve a haber un covid, dice, Feijóo multará con
60.000 euros cada vez que pille a alguien sin vacuna. Hipótesis sin fuente.
Matahari enumera lo que cree que viene: más facilidades al empresario para despedir, bajada de sueldos, recortes, familias enteras en paro. Todo eso, sumado a la inmigración, lo describe como
una bomba de relojería, con posibilidad de conflicto interno y con Marruecos.
4motion rebaja las expectativas a lo concreto: no habrá ley de desahucio de 24 horas ni defensa férrea de fronteras. La razón que da: los amos que tenía el Gobierno anterior son los mismos.
Gothaus pone cifra a su objetivo —una España de 20 millones— y propone expulsar al resto; el mensaje no se reproduce por su lenguaje. Radhei cierra con que ninguno sirve y con un «cuanto peor, mejor».
Dónde está la bronca
Dos bloques. Uno, el de siempre: quitar al presidente actual vale por sí solo. pamplinero lo dice sin rodeos: seguiremos igual de mal, pero sin el actual presidente minando las instituciones. vividor se queda a medio camino:
«Es triste quitar a un mamarracho para poner a otro mamarracho».
El otro bloque no le compra el cambio a nadie. Lian firma el mensaje más largo: no se eliminan ministerios, no se borran decretos, no se cambian leyes ni agendas pactadas en Bruselas. La burocracia tampoco se aligerará.
Lo único que ve moverse es la confianza exterior.
La abstención deja de ser un apunte y se convierte en argumento entero. Espartano27 lo llama dignidad: no dar permiso explícito para que le gobiernen con reglas que no acepta. Gothaus se apoya en García-Trevijano para sostener que vota quien está de acuerdo con el sistema, y él no lo está. ashe responde de otro modo: que la democracia no va a solucionar lo que ella misma ha parido.
Un flanco nuevo: la candidata. germano89 apunta que el sistema guarda la baza de presentar a una mujer para estabilizarse, y que por eso no aparece Ayuso. kukikuki y El exclavizador de mentes vuelven a la gran coalición PP-PSOE una vez retirado el actual presidente. fever lo corta en dos mensajes: no gana el PP,
gana app.
En medio, el fondo de siempre. zapatitos reduce todo a la herencia recibida. Caballo de Troya contesta que la cosa depende del color que cada uno prefiera. derepen, simplemente, se ríe.
El pueblo de Felson
Un aparte personal. Felson cuenta que de chaval decía en broma que su pueblo era Madrid, porque no tenía otro. Ahora, con más años, lo diría con absoluta convicción: tiene pueblo, y más que nunca. Añade que para su desgracia. Furymundo le sigue: hay gente de pueblo cuyo pueblo se ha convertido en ciudad, y él tampoco tiene ya uno.
Qué cambia respecto a antes
Se abandona el catálogo de escenarios abstractos. Lo que entra es un escenario fechado y con cifra, la auditoría reclamada por Bruselas. La abstención pasa de apunte suelto a tener defensa larga y respuesta. La gran coalición, que se citaba al arranque, vuelve por dos usuarios distintos. Y aparece un asunto que no estaba: la posibilidad de que una mujer encabece la oferta para recomponer el sistema.
De la primera tanda, poco se ha dado por superado. La brecha entre «ya habrá cambiado algo» y «no cambia nada» no se ha movido un milímetro.