Aldama, condenado: 70 millones ocultos y el rastro que lleva a Moncloa
¿Qué tiene que ver un comisionista condenado con la muyer del presidente? La sentencia contra Víctor Aldama ha destapado una madeja de dinero opaco y contactos de alto nivel que la Moncloa preferiría mantener en la sombra. El fallo judicial, que llega después de una investigación que se alargó más de dos años, confirma que el empresario ocultó al menos 70 millones de euros en el extranjero y mantuvo una decena de encuentros con Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, desde 2019.
El dinero que no cuadra: 180 millones en juego
Las cifras marean. Según las fuentes del sumario, Aldama habría movido hasta 180 millones de euros en sus operaciones, de los cuales más de 70 estaban escondidos en cuentas fuera de España. La Fiscalía no descarta que parte de esos fondos tuvieran origen en comisiones vinculadas a contratos públicos. El dato clave es que el condenado mantuvo su domicilio fiscal en Elvas (Portugal), localidad que también figura como residencia oficial del hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez. La coincidencia geográfica ha alimentado todas las especulaciones.
Los encuentros con Begoña Gómez: siete veces en tres años
Lo que más incomoda en el Ejecutivo son las reuniones. Aldama se vio con Begoña Gómez al menos en siete ocasiones entre 2019 y 2022, según la documentación que maneja el juzgado. Las citas se produjeron en el complejo de La Moncloa y en despachos privados. La defensa del empresario asegura que eran encuentros de carácter social, pero los investigadores apuntan a que podrían estar relacionados con la intermediación de contratos y la búsqueda de financiación para proyectos vinculados al entorno del PSOE.
El silencio de la Moncloa y el eco de casos previos
Mientras el Partido Popular exige explicaciones, el Gobierno ha optado por un perfil bajo. Las miradas se vuelven hacia el precedente de Alvise Pérez, el agitador ultra que fue procesado por financiación ilegal con apenas 100.000 euros —una cifra que algunos comentaristas comparan con los 180 millones de Aldama con una sonrisa amarga. La ironía no se hace esperar: el pequeño pez acabó triturado por la Justicia, mientras el grande parece haber operado durante años sin levantar sospechas.
El caso Aldama deja más preguntas que respuestas. ¿Por qué alguien condenado por ocultar 70 millones se reunía en Moncloa? ¿Qué sabe Begoña Gómez? El juez aún no ha llamado a declarar a la esposa del presidente, pero el cerco se estrecha. Hasta que el silencio se rompa, las cifras hablarán solas.