Carrillo, Francisco Largo Caballero, Companys... Todos malos y incivil de guerra en mayor o menor grado.
Pero yo no veo a nadie hablando de ellos todo el día, o pendiente de donde están enterrados, o obsesionado por borrar sus nombres de las calles.
Aquí está claro que hay un bando, al que tú perteneces, que usa los fantasmas del pasado para promover un relato de repruebo y enfrentamiento, y hacerlo entre generaciones nietas y bisnietas de la de esos personajes históricos. Debería darte vergüenza.