Vox eleva la presión y exige a Barbón la ubicación de los menores extranjeros
¿Dónde vivirá el grupo de menores extranjeros que el Principado debe reubicar? La pregunta lleva días en el centro del debate político asturiano. Vox, a través de su diputada Carolina López, lo plantea como una exigencia de transparencia: los asturianos tienen derecho a saber dónde se instalará a estos jóvenes, sobre todo después de haber descartado la opción inicial de un edificio de viviendas en el barrio ovetense de La Florida.
La consejera de Salud, Concepción Saavedra, que asume también de forma provisional la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar, repite desde hace una semana que los menores están “plenamente integrados” en Asturias. Pero la versión oficial no disipa la tensión. Los vecinos de La Florida protagonizaron la primera reacción: un cartel de protesta que forzó a buscar otra ubicación.
Transparencia y hostilidad, la doble lectura
La exigencia de Vox encaja en su estrategia de endurecer el discurso sobre inmigración. Hay quien recuerda que la transparencia no puede convertirse en un instrumento de hostilidad hacia personas vulnerables. Otros sostienen que el único modo de evitar la oposición vecinal es informar antes de tomar la decisión. Ambas posturas coinciden en algo: el problema logístico sigue sin resolverse y los menores, mientras tanto, esperan una respuesta.
Mientras los carteles decoran el barrio y los partidos cruzan titulares, el Principado no ha anunciado una alternativa concreta. La transparencia, por ahora, solo ha servido para poner el problema en portada. El resto es un silencio que también se oye.