ING ofrece 150€ a cambio de traer un amigo: las letras pequeñas que pocos leen
La promoción de captación de clientes de ING ha vuelto, y con ella el clásico dilema: ¿regalo directo o trampa burocrática? Desde el 7 de julio hasta el 30 de agosto de 2026, el banco naranja ofrece 150€ brutos a quien abra una Cuenta Nómina y una Cuenta Naranja usando el DNI de un padrino y cumpla con ciertos requisitos de ingresos. La condición clave: domiciliar nómina, pensión, prestación o transferir al menos 700€ al mes durante seis meses consecutivos, antes del 31 de octubre. Una forma de captar clientes que, sobre el papel, suena a dinero fácil.
Experiencias dispares: ¿cobrar o no cobrar?
La realidad, como siempre, se cuece en los detalles. Quien ya lo ha intentado cuenta que llevó a un familiar a la oferta y fue rechazado por no cumplir las condiciones. «Ya no llevo a nadie más», resume. En el lado opuesto, un usuario asegura haber recomendado a varios contactos que sí cobraron. La discrepancia sugiere que la clave está en la letra pequeña: transferencias regulares, plazos y, según una teoría que circula, hasta una «foto de acople» para demostrar la amistad -un requisito inexistente en las bases oficiales, pero que se ha convertido en un meme entre los veteranos.
150€ con condiciones: ¿merece la pena?
La mecánica es sencilla: el padrino proporciona su DNI, el nuevo cliente abre ambas cuentas y realiza las transferencias exigidas. Si todo encaja, el ingreso llega antes de octubre. El principal riesgo lo asume el captado: si falla algún mes de transferencia, se queda sin bono y sin la posibilidad de repetir (la oferta es por primera vez). Para el padrino, el único coste es el tiempo de gestionar el proceso. En un entorno de tipos bajos, 150€ por seis meses de clientela fiel no es un mal negocio para el banco. Para el usuario, la pregunta es si los 150€ compensan el engorro de mantener el flujo de 700€ mensuales durante medio año. Con el euríbor en niveles elevados, quizá no sea la peor forma de arañar algo de liquidez.