No entiendo muy bien por qué en varios mensajes rajais de los revendedores, si tú te quieres quitar de encima algo y consigues que alguien te lo compre ¿qué más te da que luego él lo revenda? Tú has conseguido lo que querías que es vender tu artículo, si te molesta que lo revenda es porque has descubierto que lo vendiste por debajo de precio de mercado. Pero eso son las leyes del mercado, parecemos nuevos, es absurdo moverse en Wallapop con ese orgullo.
Yo te digo mi opinión al respecto. Los revendedores normales prácticamente no aportan nada. Es comprar para revender. Al final se crea un nicho de revendedores vendiendo cosas carísimas e infla los precios al alza. Generando al final un no mercado.
El otro problema es que si arrasan con todo el stock a buen precio, mañana tú u otro sólo podrán optar a los precios que ellos digan. Como pasa por ejemplo con coleccionismo o productos descatalogados. Ellos viven en internet para sacar productos a buen precio. Tú, no.
Siendo vendedor, el otro problema es que casi seguro que te regatearán en exceso para sacar el artículo muy barato, para luego ellos venderlo con ganancia. Al final la gente acaba harta e infla algo los precios para no regalar los artículos o que no merezca la pena a esta gente comprarlos.
La segunda mano se fue al traste cuando empezó a usarse como negocio. Si es para quitarte las cosas que no usas y tal, para eso mejor directamente a una tienda de segunda mano. Te van a pagar poco, pero evitas así a alimentar a intermediarios en plataformas "de segunda mano".
Luego están los revendedores que dan valor añadido. Gente por ejemplo que compra lotes de pcs provenientes de empresa. Los limpian y te los dan configurados por un precio asequible. Algunos incluso son autónomos y te dan 1 año de garantía. Eso es otra cosa, ya que compensa.
Pero comprarle un juego de switch a un tipo que no entiende, para luego revenderlo al doble al día siguiente, no aporta nada. Es más, es parte del problema. Por último, es mentalidad de tráfico ilegal. Ese modo de vida no te da ni para un sueldo, como para merecer la pena tanto esfuerzo.