Koldo y Ábalos: el regateo de los 150 euros que desnuda la corrupción socialista
Los WhatsApps filtrados muestran a Koldo García, exasesor de José Luis Ábalos, negociando precios por servicios sexuales con prostitutas: "Buenas putas por 150€", rebaja hasta los 200, y pide "discretas" para no llamar la atención en un restaurante de lujo. Las conversaciones, fechadas en febrero de 2025, evidencian un desvío sistemático de fondos públicos hacia fiestas, viajes y prostitución de alto nivel.
El hilo de las conversaciones: de 150 a 500 euros
Los mensajes intercambiados entre Koldo y lo que parecen intermediarias de prostitución de lujo revelan un regateo constante. "Vikingo2016" inicia con una oferta de 150 euros por servicio, y "Datemvs Maximvs" apunta a tarifas de hasta 500 euros. Los protagonistas exigen chicas "discretas" y evitan que lleguen "vestidas de fulanas" a un restaurante cinco estrellas, donde la cena supera los 100 euros por cubierto. El coste de los servicios, pagados en efectivo, corre presuntamente a cargo de mordidas de contratos públicos del caso Koldo.
La hipocresía de las leyes contra la prostitución
El PSOE, que impulsó leyes abolicionistas y multó a ciudadanos durante la pandemia por salir de casa, aparece ahora financiando el mercado sexual con dinero público. Los foros de análisis subrayan que los mismos políticos que votaron contra la prostitución son sus principales clientes. "Todo esto votando contra la prostitución, por dios", resume un comentario recurrente, mientras otros señalan que las trabajadoras sexuales declaran sus ingresos bajo el régimen de autónomos, con IVA repercutido.
El derroche en la agenda de un político
Un hilo paralelo desglosa el día a día de Koldo y Ábalos: se levantan a las once, contratan un taxi clandestino de ocho plazas (Mercedes Clase V) durante todo el día, llenan el vehículo de scorts bálticas, comen en el Kabuki (menú de 150 euros), y por la tarde continúan en hoteles de lujo con "strap-on y popper". El coste total supera los 3.000 euros diarios, sufragados con dinero de los contribuyentes que luego justifican recortes en sanidad y educación.
La pregunta que queda en el aire: ¿cuánto dinero público se ha desviado realmente hacia estas redes? Mientras Ábalos niega las acusaciones y Koldo guarda silencio, los pantallazos filtrados apuntan a una trama que va mucho más allá de un simple "regateo". La ciudadanía, que sigue pagando multas por pasear al perro, exige que la justicia llegue hasta las últimas consecuencias.
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