Hay que saber leer entre lineas.
Ningún país está prohibiendo a sus ciudadanos el comerciar, comprar o vender mediante bitcoin. Ni siquiera se han planteado el prohibir las casas de cambio de criptodivisas.
Si hubiéseis preguntado hace dos meses sobre cuáles son los principales puntos débiles en la adopción de Bitcoin, cualquiera medianamente informado hubiese afirmado que los exchangers son el punto más débil.
Pues bien desde el día 5 de diciembre, todos aquellos que piensen iniciar una actividad de exchanger en China ya tiene vía libre y un marco legal al que ajustarse. Y eso poniéndonos en el peor de los casos, que sería que aquel que primero ha abierto la boca (China en este caso) sea el que marque la pauta en lo que respecta a regulaciones estatales. Ahora falta ver si todos siguen la misma música y no surgen gobiernos díscolos, como insinúa el estado alemán, dispuestos a dar un enfoque más liberal para las criptomonedas.
Es algo así como el dilema del prisionero. Un Estado ha abierto la boca suponiendo que todos los demás actuarán buscando la forma de maximizar el beneficio común y menospreciando el beneficio propio. Y eso es suponer mucho. Un único Estado que busque el beneficio personal o cuyas élites corruptas estén dispuestas a especular con un hipotético reconocimiento de Bitcoin como divisa y lo que ocurrirá es una carrera a ver quién acepta más rápido y libremente el uso de Bitcoin. Os recuerdo que los paraísos fiscales son un buen ejemplo de que, a la hora de la verdad, ningún gran Estado está dispuesto verse perdedor en ese hipotético dilema del prisionero. Alguno dará la campanada y los demás se verán obligados a liberalizarse o quedarse sin una buena parte del pastel. Los políticos corruptos no son petulantes y saben perfectamente que Bitcoin es invulnerable a Falcianis o a asesores fiscales pavoneándose de dosieres "soleados". Ninguno renunciará a la posibilidad de guardar con impunidad lo que roban a los ciudadanos fuera de miradas "indiscretas" o exempleados de banca airados.
¿Qué queréis? ¿Acaso pensábais que los Estados iban a renunciar a sus bancos centrales o algo así? En mi opinión incluso están siendo sospechosamente benévolos en este punto. O no comprenden realmente en qué consiste Bitcoin, o lo están subestimando.