El BCE abre de nuevo el arsenal
Tal y como dijimos la semana pasada, el BCE podría tomar nuevas medidas con más argumentos a partir de su siguiente Consejo de Gobierno (10 de marzo), coincidiendo con la presentación de su nuevo cuadro de previsiones, que incluirá ya estimaciones de cara a 2018.
Y, en efecto, el BCE abrió la puerta el jueves pasado a esa posibilidad, cuando, según palabras de Draghi, el BCE revisará, y posiblemente reconsiderará, la orientación de la política monetaria.
A pesar de la afirmación por parte de Draghi de que las medidas que se están implementando están teniendo efecto, mejorando las condiciones financieras en el conjunto de la región, el BCE considera que hay tres elementos que están haciendo que la inflación esté siendo más débil que las expectativas manejadas y que los riesgos a la baja se estén incrementando: (i) las perspectivas de crecimiento para las economías emergentes, (ii) la volatilidad de los mercados financieros y de las materias primas, y (iii) los riesgos geopolíticos.
Así, el BCE considera que la inflación se va a mantener en niveles muy reducidos durante todo 2016, pudiendo incluso volver a terreno negativo, especialmente en la primera parte del año. En cuanto a las posibles medidas a tomar por la institución, preguntado Draghi dejó claro que no tiene que haber dudas sobre el compromiso de que el BCE hará todo lo necesario para cumplir con su mandato.
Consideramos que las opciones más probables son, en esencia, las mismas que se manejaban en diciembre: una disminución adicional del tipo de la Facilidad Marginal de Depósito y/o variaciones en el programa de compra en cuanto a volúmenes, activos a adquirir y/o fecha de vigencia del programa.
En cualquier caso, Draghi hizo hincapié en que se estudiarán todas las alternativas posibles y que no hay límites para la política monetaria, dentro de su mandato, destacando el convencimiento del Consejo de Gobierno de la necesidad de alcanzar el objetivo de estabilidad de precios sin retrat.
En este sentido, Draghi comentó que son varias las variables que la institución maneja para medir las expectativas de inflación, y que todas han caído. También mencionó que la correlación entre la evolución del precio del petróleo y las expectativas de inflación a medio plazo se ha incrementado, respaldando la necesidad de revisar la política monetaria.
Desde diciembre, las condiciones han cambiado: el precio del petróleo ha caído un 40% respecto al nivel al que cotizaba cuando el BCE hizo sus proyecciones y el euro se ha apreciado en términos del Tipo de Cambio Efectivo Nominal un 4%. Y es por ello que la institución debe adaptar sus instrumentos al nuevo entorno, actuando, asimismo, como soporte de última instancia para el mercado. En conclusión, noticias balsámicas.
Renta Variable. Neutral
A pesar del rebote de la semana pasada, propiciado por el tono del lenguaje del BCE, todavía es pronto para certificar la estabilización de los detonantes del último episodio de corrección en mercado (petróleo y China). Por tanto, no podemos descartar nuevos episodios de volatilidad a más corto plazo. Independientemente del sentimiento de mercado, volvemos a recalcar que los fundamentales cíclicos (perspectivas de crecimiento, inflación subyacente, política monetaria, etc.) apenas han sufrido deterioro (incluso en algunas parcelas se ha producido una leve mejora). En este contexto, los fundamentales seguirían sin justificar el castigo experimentado en el inicio del ejercicio. Así, desde un punto de vista estructural, seguimos pensando que la renta variable es el activo que mejor binomio rentabilidad/riesgo presenta de cara al conjunto de 2016 (mejor Europa y Japón que EEUU).
Renta Fija. Negativo
Seguimos recomendando prudencia en la aproximación a la renta fija, sobre todo, tras la relajación experimentada estas primeras semanas en las curvas Tesoro núcleo. Si se cumplen nuestras perspectivas cíclicas y monetarias, esperaríamos repuntes de TIR en soberanos OCDE. Encontramos valor en las emisiones High Yield (EEUU y zona Euro) y en la renta fija soberana emergente en divisa local, aunque el momentum de mercado no sea aún el más adecuado para las mismas.
Divisas. Positivo
Debilidad de la GBP frente al USD (1,2%) y el EUR (1,0%) en la semana debido a: (i) el sentimiento de aversión al riesgo en el mercado, (ii) la incertidumbre en torno al Brexit, y (iii) el retrat de las expectativas del mercado para el inicio de la tensionamiento monetario en el Reino Unido. En la medida que los fundamentales macroeconómicos de Reino Unido apunten a que la economía estaría lista para una política monetaria más restrictiva, mantenemos nuestras previsiones de una apreciación de la libra esterlina en el medio plazo.
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