Por qué los bancos se hunden en bolsa

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Por qué los bancos se hunden en bolsa

José Garcia Dominguez

2016-08-02


Hay una palabra en el Diccionario de la Academia que sirve para definir con precisión meridiana lo que de un tiempo a esta parte viene ocurriendo con la cotización de las acciones bancarias en todas las bolsas de Europa. Esa palabra es pánico. En los últimos doce meses, solo en los últimos doce meses, Deutsche Bank ha perdido el 63% de su valor bursátil; el otro gigante alemán, Commerzbank, el 51%; el italiano Monte dei Paschi, un 82%; Sanpaolo, un 45%; Unicredit, el 66%; Bank of Ireland, un 54%; el español Banco Popular, un 68%; Caixabank, el 45%. Y así todos.

Hay otra palabra en el Diccionario de la Academia que sirve para explicar esa extravagante situación, que los inversores huyan despavoridos de los títulos bancarios como de la peste después de que esos mismos bancos hubieran recibido una interminable lluvia de millones por parte de los generosos contribuyentes del continente, en concreto la muy sideral cifra de 661.000 millones de euros. Esa palabra, el lector ya lo habrá adivinado, es perplejidad. Si bien lo que hay tras esa estampida general, la que está llevando a que se evaporen en la más absoluta nada los valores del sistema financiero, es un extraño acrónimo que responde por coco, palabro que quiere significar capital contingente.

Los grande bancos europeos, uno detrás de otro, se están desfondando en los mercados a pasos acelerados porque los inversores sienten genuino terror ante la más mínima sombra de cocos en sus balances. Y resulta que los tales cocos son casi peor que los pokémones: andan por todas partes, hasta donde menos se les espera. Sin ir más lejos, solo los tres principales bancos de la Península Ibérica pusieron en circulación en su día, allá por 2013, bonos de ese tipo por un montante de más de 10.000 millones de euros. Esos cocos son lo más parecido a una artefacto artefacto peligroso fétida que se ha inventado tras aquella otra suprema genialidad creativa, la de las preferentes. Todo viene de que, pese al pozo sin fondo de los rescates con dinero público, los bancos europeos siguen descapitalizados a día de hoy. Sus activos, simplemente, no valen lo que sus libros dicen que valen. Algo, por cierto, que puede comprobar cualquiera que esté pensando comprarse un piso y reciba esas ofertas de descuentos que muchas veces superan el 25% por parte de las inmobiliarias de las entidades de crédito.

Como el empedrado del Infierno, el origen de los cocos también estuvo lleno de buenas intenciones. La idea era crear un producto financiero que ayudase a recapitalizar los bancos al tiempo que ofreciera rentabilidades atractivas a los inversores. Quien comprase un coco, pues, dispondría de una alta rentabilidad garantizada… mientras las cosas le fueran bien al banco emisor. Pero si las cosas le dejasen de ir bien, el coco se convertiría de repente en una acción de ese mismo banco con problemas. Bonos de alta rentabilidad que, de la noche a la mañana y sin previo aviso, se transforman en acciones que no valen nada o casi nada. Si los bancos estuviesen ganando dinero, no habría problema. Pero, para ganar dinero, los bancos necesitan cobrar un tipo de interés que no sea cero. Y el BCE ha decidido que el tipo de interés en Europa sea precisamente ese, cero. Así las cosas, hay miles de millones invertidos en cocos que, gracias a Draghi, se van a convertir en miles de millones de acciones nuevas; acciones nuevas que, huelga decirlo, provocarán en el acto que pierdan valor las otras acciones ya existentes, las viejas. He ahí la razón de que todo el mundo se esté quitando de encima a toda prisa los títulos bancarios en previsión del inmenso alud de cocos reconvertidos que está a punto de caer. Otra vez, en fin, el día de la marmota financiera.


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Draghi ya ha dicho que en Europa los bancos pequeños tienen que quebrar, que solo los grandes son rentables. Aunque a este ritmo creo que ni los grandes aguantan.
 
Así las cosas, hay miles de millones invertidos en cocos que, gracias a Draghi, se van a convertir en miles de millones de acciones nuevas; acciones nuevas que, huelga decirlo, provocarán en el acto que pierdan valor las otras acciones ya existentes, las viejas

Todo el artículo es absurdo, pero en especial es absurda la teoría que expone en este párrafo: la existencia de "COCOs" y otros productos híbridos con una seniority intermedia entre las acciones y los bonos, reducirá las pérdidas de los accionistas, no las aumentará.

Si un hubiese esos "híbridos" interpuestos, los accionistas sufrirían una quita del 100% y la acción dejaría de cotizar antes de que los bonistas perdiesen el primer Euro.

El artículo parece confundid causas y efectos: Hay una conjunto "X" de causas que han llevado al sistema financiero a la quiebra. El que los bancos se vieran obligados a emitir COCOs o preferentes, el que esos COCOs se hayan devaluado o el que las acciones de los bancos hayan perdido valor son todos ellos efectos de la insolvencia de los bancos provocada por el conjunto de causas "X", no causas de esa insolvencia.

** La idea, expuesta en el artículo, de que los tipos próximos a 0% erosionan la posición de los bancos y por eso a la salud de los bancos les convendría un aumento de tipos, es directamente surrealista.
 
Todo el artículo es absurdo, pero en especial es absurda la teoría que expone en este párrafo: la existencia de "COCOs" y otros productos híbridos con una seniority intermedia entre las acciones y los bonos, reducirá las pérdidas de los accionistas, no las aumentará.

Si un hubiese esos "híbridos" interpuestos, los accionistas sufrirían una quita del 100% y la acción dejaría de cotizar antes de que los bonistas perdiesen el primer Euro.

El artículo parece confundid causas y efectos: Hay una conjunto "X" de causas que han llevado al sistema financiero a la quiebra. El que los bancos se vieran obligados a emitir COCOs o preferentes, el que esos COCOs se hayan devaluado o el que las acciones de los bancos hayan perdido valor son todos ellos efectos de la insolvencia de los bancos provocada por el conjunto de causas "X", no causas de esa insolvencia.

** La idea, expuesta en el artículo, de que los tipos próximos a 0% erosionan la posición de los bancos y por eso a la salud de los bancos les convendría un aumento de tipos, es directamente surrealista.

El artículo expone por qué los bancos se hunden en bolsa; que explicación le das tu a eso, espabilao??
 
No olvidemos que los tipos están a 0 precisamente para proporcionar barra libre a los bancos y megaempresas. Los bancos se hunden en bolsa por que,sencillamente,con tipos a 0 no consiguen que les salgan las cuentas,y con tipos altos,no pueden financiarse.
Game over. Lo mires por donde lo mires están dolido y solo los muy fuertes sobrevivirán.
Caprichos del destino.
 
El asunto es que el mercado es sabio y el mercado sabe que el 90% de los balances de los bancos es humo.

Droghi lo ha intentado arreglar dando barra libre con tipos cerca de 0 y comprando todo lo que huele mal.
El problema colateral es que a tipos 0 los bancos no tienen negocio.

Para rematar, sobra de todo, nadie compra, no hay negocio, sin negocio todo se para, no hace falta dinero. Salvo para negocios supernovedosos en sectores hiperburbujeados que rara vez dan beneficios, son sumideros de dinero.

La solución es quebrar lo que no es rentable, pero es una solución dolorosa y los perjudicados prefieren tirar para adelante, por algo están arriba.
 
Última edición:
No olvidemos que los tipos están a 0 precisamente para proporcionar barra libre a los bancos y megaempresas. Los bancos se hunden en bolsa por que,sencillamente,con tipos a 0 no consiguen que les salgan las cuentas,y con tipos altos,no pueden financiarse.
Game over. Lo mires por donde lo mires están dolido y solo los muy fuertes sobrevivirán.
Caprichos del destino.

Expliqueme cuales son los muy fuertes??? los mega endeudados como el DB???:roto2:
 
Expliqueme cuales son los muy fuertes??? los mega endeudados como el DB???:roto2:
No tengo ni idea de cuales van a sobrevivir y cuales no. Habrán fusiones,eso seguro,y tal vez alguna quiebra. Pero a 5 o 10 años vista,el sector bancario va a ser muy diferente,eso seguro. Mas les vale.
 
Por qué los bancos se hunden en bolsa

José Garcia Dominguez

2016-08-02


Hay una palabra en el Diccionario de la Academia que sirve para definir con precisión meridiana lo que de un tiempo a esta parte viene ocurriendo con la cotización de las acciones bancarias en todas las bolsas de Europa. Esa palabra es pánico. En los últimos doce meses, solo en los últimos doce meses, Deutsche Bank ha perdido el 63% de su valor bursátil; el otro gigante alemán, Commerzbank, el 51%; el italiano Monte dei Paschi, un 82%; Sanpaolo, un 45%; Unicredit, el 66%; Bank of Ireland, un 54%; el español Banco Popular, un 68%; Caixabank, el 45%. Y así todos.

Hay otra palabra en el Diccionario de la Academia que sirve para explicar esa extravagante situación, que los inversores huyan despavoridos de los títulos bancarios como de la peste después de que esos mismos bancos hubieran recibido una interminable lluvia de millones por parte de los generosos contribuyentes del continente, en concreto la muy sideral cifra de 661.000 millones de euros. Esa palabra, el lector ya lo habrá adivinado, es perplejidad. Si bien lo que hay tras esa estampida general, la que está llevando a que se evaporen en la más absoluta nada los valores del sistema financiero, es un extraño acrónimo que responde por coco, palabro que quiere significar capital contingente.

Los grande bancos europeos, uno detrás de otro, se están desfondando en los mercados a pasos acelerados porque los inversores sienten genuino terror ante la más mínima sombra de cocos en sus balances. Y resulta que los tales cocos son casi peor que los pokémones: andan por todas partes, hasta donde menos se les espera. Sin ir más lejos, solo los tres principales bancos de la Península Ibérica pusieron en circulación en su día, allá por 2013, bonos de ese tipo por un montante de más de 10.000 millones de euros. Esos cocos son lo más parecido a una artefacto artefacto peligroso fétida que se ha inventado tras aquella otra suprema genialidad creativa, la de las preferentes. Todo viene de que, pese al pozo sin fondo de los rescates con dinero público, los bancos europeos siguen descapitalizados a día de hoy. Sus activos, simplemente, no valen lo que sus libros dicen que valen. Algo, por cierto, que puede comprobar cualquiera que esté pensando comprarse un piso y reciba esas ofertas de descuentos que muchas veces superan el 25% por parte de las inmobiliarias de las entidades de crédito.

Como el empedrado del Infierno, el origen de los cocos también estuvo lleno de buenas intenciones. La idea era crear un producto financiero que ayudase a recapitalizar los bancos al tiempo que ofreciera rentabilidades atractivas a los inversores. Quien comprase un coco, pues, dispondría de una alta rentabilidad garantizada… mientras las cosas le fueran bien al banco emisor. Pero si las cosas le dejasen de ir bien, el coco se convertiría de repente en una acción de ese mismo banco con problemas. Bonos de alta rentabilidad que, de la noche a la mañana y sin previo aviso, se transforman en acciones que no valen nada o casi nada. Si los bancos estuviesen ganando dinero, no habría problema. Pero, para ganar dinero, los bancos necesitan cobrar un tipo de interés que no sea cero. Y el BCE ha decidido que el tipo de interés en Europa sea precisamente ese, cero. Así las cosas, hay miles de millones invertidos en cocos que, gracias a Draghi, se van a convertir en miles de millones de acciones nuevas; acciones nuevas que, huelga decirlo, provocarán en el acto que pierdan valor las otras acciones ya existentes, las viejas. He ahí la razón de que todo el mundo se esté quitando de encima a toda prisa los títulos bancarios en previsión del inmenso alud de cocos reconvertidos que está a punto de caer. Otra vez, en fin, el día de la marmota financiera.


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he entrado a reprocharte la pregunta: ¿por qué se hunden los bancos'" ....muy cabreado...la respuesta me parece evidente...(actiud-respuesta muy petulante)


luego me he dado cuenta que tu titular es una aseverativa...



pero sigo sin entender que no, ahun siendo aserevativa, no lleve signo..


50 tacos...y me lio con estas palabrejas..perdon el out of topic.....y, en cima, taliban...anda de vacaciones...y llo aprovecho..
 
El artículo expone por qué los bancos se hunden en bolsa; que explicación le das tu a eso, espabilao??

En caso de bancos medio decentes como puede ser en España el BBVA y el SAN, la cotización baja por la mala costumbre que tienen estos dos de dar script dividend, que no dejan de ser ampliaciones de capital periodicas. Tampoco ayudan los bajos margenes actuales debido a los tipos cero.

En el caso de los otros bancos, los que salen en el articulo; el mercado descuenta que se van a liquidar estos CoCos y van a aumentar el numero de acciones. A parte de otras ampliaciones de capital que han habido (el POP ya ha hecho 3 desde el 2008).

En el caso de los bancos italianos, que no se rescataron, pues tienen los mismos problemas que bankia y POP en el 2012.

En el caso del DB, el palo actual ha venido con el multón USA, que equivale a un 25% de sus fondos propios; con ese palo,como fruta va a pasar los test de estres... Necesitará una ampliación de capital.
 
El artículo expone por qué los bancos se hunden en bolsa; que explicación le das tu a eso, espabilao??

El artículo no explica porqué los bancos se hunden, solo expone una serie (trivial) de síntomas de que los bancos se hunden: cosas como que sus preferentes o sus acciones pierden cotización.

José Domínguez no podría explicar por qué los bancos se hunden debido a que él como todos los demás keynesianos creen que es "teóricamente" imposible que los bancos se hundan.

Los keynesianos no podrían siquiera intentar construir una explicación de la quiebra de un sistema financiero moderno porque ni siquiera saben que un sistema financiero moderno puede quebrar.

Los keynesianos piensan que la quiebra de un sistema financiero es un proceso legal, que depende de que la autoridad competente decrete la quiebra de un banco o del conjunto del sistema financiero. Es, según lo ven estos gañanes, algo análogo a que el Gobierno o el supervisor bancario estatal retire cierta clase de licencia para operar a los bancos.

En tiempos del Patrón Oro, el rescate estatal del sistema financiero podía toparse con la dificultad física de falta de Oro metálico. Sin embargo, una vez abolida la reliquia bárbara, los gañanes keynesianos creen que el capital financiero está formado por rectángulos de papel que imprime el Banco Central o por anotaciones contables que el banquero central genera en volumen ilimitado con solo pulsar una tecla.

Si el Estado, basándose en su autoridad, puede crear por decreto cantidades ilimitadas de capital financiero, ¿Cómo podría ocurrir que el Estado fuera incapaz de evitar el colapso del sistema financiero?

El Universo lerdo de los keynesianos ni siquiera permite intentar dar con las buenas respuestas porque el keynesianismo es una superstición masoquista (de sumisión al poder) que impide sistemáticamente hacer las preguntas correctas.

(Y sí, los Bancos Centrales no solo pueden quebrar, sino que los Bancos Centrales están, de hecho, severamente quebrados)
 
El artículo no explica porqué los bancos se hunden, solo expone una serie (trivial) de síntomas de que los bancos se hunden: cosas como que sus preferentes o sus acciones pierden cotización.

José Domínguez no podría explicar por qué los bancos se hunden debido a que él como todos los demás keynesianos creen que es "teóricamente" imposible que los bancos se hundan.

Los keynesianos no podrían siquiera intentar construir una explicación de la quiebra de un sistema financiero moderno porque ni siquiera saben que un sistema financiero moderno puede quebrar.

Los keynesianos piensan que la quiebra de un sistema financiero es un proceso legal, que depende de que la autoridad competente decrete la quiebra de un banco o del conjunto del sistema financiero. Es, según lo ven estos gañanes, algo análogo a que el Gobierno o el supervisor bancario estatal retire cierta clase de licencia para operar a los bancos.

En tiempos del Patrón Oro, el rescate estatal del sistema financiero podía toparse con la dificultad física de falta de Oro metálico. Sin embargo, una vez abolida la reliquia bárbara, los gañanes keynesianos creen que el capital financiero está formado por rectángulos de papel que imprime el Banco Central o por anotaciones contables que el banquero central genera en volumen ilimitado con solo pulsar una tecla.

Si el Estado, basándose en su autoridad, puede crear por decreto cantidades ilimitadas de capital financiero, ¿Cómo podría ocurrir que el Estado fuera incapaz de evitar el colapso del sistema financiero?

El Universo lerdo de los keynesianos ni siquiera permite intentar dar con las buenas respuestas porque el keynesianismo es una superstición masoquista (de sumisión al poder) que impide sistemáticamente hacer las preguntas correctas.

(Y sí, los Bancos Centrales no solo pueden quebrar, sino que los Bancos Centrales están, de hecho, severamente quebrados)

Te he pedido una explicación, no esta guano petulante y vacua, que es lo único que sabes hacer.
 
José Domínguez no podría explicar por qué los bancos se hunden debido a que él como todos los demás keynesianos creen que es "teóricamente" imposible que los bancos se hundan.

Los keynesianos no podrían siquiera intentar construir una explicación de la quiebra de un sistema financiero moderno porque ni siquiera saben que un sistema financiero moderno puede quebrar.

Los keynesianos piensan que la quiebra de un sistema financiero es un proceso legal, que depende de que la autoridad competente decrete la quiebra de un banco o del conjunto del sistema financiero. Es, según lo ven estos gañanes, algo análogo a que el Gobierno o el supervisor bancario estatal retire cierta clase de licencia para operar a los bancos.

En tiempos del Patrón Oro, el rescate estatal del sistema financiero podía toparse con la dificultad física de falta de Oro metálico. Sin embargo, una vez abolida la reliquia bárbara, los gañanes keynesianos creen que el capital financiero está formado por rectángulos de papel que imprime el Banco Central o por anotaciones contables que el banquero central genera en volumen ilimitado con solo pulsar una tecla.

Si el Estado, basándose en su autoridad, puede crear por decreto cantidades ilimitadas de capital financiero, ¿Cómo podría ocurrir que el Estado fuera incapaz de evitar el colapso del sistema financiero?

El Universo lerdo de los keynesianos ni siquiera permite intentar dar con las buenas respuestas porque el keynesianismo es una superstición masoquista (de sumisión al poder) que impide sistemáticamente hacer las preguntas correctas.

(Y sí, los Bancos Centrales no solo pueden quebrar, sino que los Bancos Centrales están, de hecho, severamente quebrados)

Bueno, para simplificar: todas sus afirmaciones sobre las teorías keynesianas son falsas.

Propina 1: el keynesianismo, correctamente entendido y aplicado, funciona. El resto de teorías económicas no.

Propina 2: "When the capital development of a country becomes a byproduct of the activities of a casino, the job is likely to be ill-done."
 
Y el otro problema es que, en la práctica, los estados elefantiásicos ya hacen las políticas correspondientes a los "tiempos malos" cuando son "tiempos buenos", y cuando hay "tiempos malos" redoblan el gasto endeudando a los ciudadanos de generaciones venideras. Esto es así, fundamentalmente, porque el tipo de políticas expansionistas son rentables electoralmente.

Finalmente podemos considerar los casos en los que ni siquiera las políticas expansionistas logran estimular la economía, tal y como lleva ocurriendo décadas en Japón, donde los problemas son más complicados y llevan aplicándose políticas keynesianas desde hace muchos años sin los resultados esperables. Algo muy similar se podría decir de la economía europea en los últimos tiempos.

Para variar, el keynesianismo es una de esas ideas que en teoría son muy bonitas pero que en la práctica se desbocan por culpa de los malditos humanos, que son corruptos, tienen intereses, etc.

es que gastar dinero publico sin ton ni son no es keynesianismo, y en cuanto a Japon, muy poco de las abenomics pueden denominarse keynesianas en sentido estricto, de hecho el pais sigue sin reconocer su principal problema: tuvieron la mayor burbuja inmobiliaria de todos los tiempos, y por no dejar quebrar a su sector financiero estan en plena recesion de balances.

El keynesianismo fue lo que se aplico en EEUU desde Roosevelt, y luego de la 2GM en Europa, (empezando por el plan Marshall, de evidentes raices keynesianas, el que dude de esto que compare con lo que se hizo tras la 1GM) dando lugar a la mayor epoca de prosperidad occidental durante casi cuarenta años.
 
¿ Como está ocurriendo en Europa. Así, podemos tener a los bancos centrales inyectando dinero a mansalva, con tipos de interés cercanos a 0% (o incluso negativos), comprando deuda pública de países, comprando deuda privada de empresas, etc. .

Lo que está ocurriendo en Europa se llama trampa de liquidez, y es un fenómeno explicado y anticipado por Keynes en su teoría general.
 
Ésta es la realidad

Si su negocio fué toda la vida prestar dinero y atender a los clientes tanto mayoristas (empresas) como minoristas (gente de a pie), y vivían todos medianamente bien, y la gente se sentía CLIENTE, en qué momento se olvidaron de ésto?

Hoy vas a un banco y, te atienden fatal te intentan engañar por todos los servicios habidos y por haber, todo son malas o peores caras, y andan como locos por cobrarte hasta por respirar, hemos dejado de ser CLIENTES para ellos, somos sacas de dinero andante (los que aún lo tengan)

Si todo lo hace un cajero, o lo haces Online o lo haces con Banca extrangera, que alguien me explique para qué agallas sirve ahora la banca?, para refinanciar deuda de mega empresas? que no van a poder jamás pagar?

Se cargaron al cliente por ganar lo que tendrían que haber ganado en 50 años, en menos de 10.

S2 y buena suerte
 
Claro, ahora me dirás que todo esto no es keynesianismo porque es "gastar dinero sin ton ni son". Y yo te repetiré: ¿hay algún mecanismo objetivo y sistemático para distinguir las inversiones óptimas de manera centralizada por parte de los gobiernos? ¿No? Entonces el keynenianismo, no tiene por qué funcionar.

A ver, un par de aclaraciones previas:

1. Se discute si la economía es una ciencia, así sea social o no. Desde luego no es una ciencia dura como pueda ser la física.

2. Keynes era un genio absoluto, no se puede decir otra cosa a la vista de su obra y de que personas como el propio Bertrand Russell se veían deslumbradas por su inteligencia. No siendo la economía una ciencia dura, ante el mismo problema Keynes podía dar varias soluciones o variaciones de la misma solución, y éstas no tienen porqué definirse con parámetros "duros" y tajantes sino flexibles.

A la pregunta de como poder decir si una inversión estatal puede ser considerada válida a efectos keynesianos, me remito a este artículo:



El eminente economista John Maynard Keynes está teniendo su momento estos días, a medida que los productores de política económica (policy-makers) y expertos buscan respuestas a los actuales problemas económicos.

The Wall Street Journal apodó a Keynes “The New Old Big Thing in Economics” -La vieja gran novedad en economía-. Christian Science Monitor publicó un artículo titulado “Raising Keynes: An old economist finds new rock-star status” -Keynes ascendiendo: Un viejo economista encuentra nuevo estatus de estrella de rock-. El columnista de New York Times, Paul Krugman, ha dicho que el país está en un “Momento keynesiano”.

Pero si vamos a intentar solucionar los problemas de hoy buscando inspiración en Keynes, entonces deberíamos prestar más atención a sus ideas maduras en vez de a las versiones de los libros de texto sobre lo que él dijo, algunas de las cuales reflejan el pensamiento más temprano de Keynes.

Cuando hagamos esto encontraremos que algunas de sus propuestas de política eran bastante diferentes a la sabiduría “keynesiana” de hoy. Otras propuestas eran extraordinariamente radicales y lejos de lo que se está proponiendo hoy por los legisladores tanto en la izquierda política como en la derecha.

Es verdad que en los años de la década de 1920 y principios de 1930, Keynes defendió medidas como el gasto público en infraestructuras financiado vía déficit para suavizar las recesiones. Pero tampoco era el único. Economistas académicos “ortodoxos” como Frank H. Knight, Jacob Viner, y Paul H. Douglas también defendían tales medidas, aunque con argumentos diferentes.

Así que cuando los defensores del gasto público deficitario para proyectos en obras públicas invocan a Keynes también podrían fácilmente invocar a otros economistas ortodoxos. De cualquier forma, a finales de los 30 Keynes no era un defensor de muchas de las políticas anti-cíclicas que se están defendiendo hoy. Por ejemplo, con respecto a incrementar la inversión a través de obras públicas -o lo que hoy llamamos “mejoras en infraestructuras”- la opinión de Keynes tiene muchos matices.

En primer lugar, prefería que tales inversiones fueran realizadas sin incurrir en déficit. Pero si se hacían como “gastos en préstamo” (loan expenditure) -esto es, a través de déficit en la parte del presupuesto del Gobierno asignado a gastos de largo plazo como infraestructuras- los gastos deberían ser cubiertos por un superávit en la parte del presupuesto asignado a gastos ordinarios como transferencias, o a través de un fondo especial acumulado durante tiempos de bonanza para estos mismos propósitos.

Si se incurría en déficit, las inversiones deberían ser “auto-liquidables”, es decir, deberían repagar sus costes en el largo plazo. Así, su fuerte, pero no rígida, preferencia era contra las obras públicas financiadas vía déficit.

Es importante notar que Keynes no pensaba que el gasto en obras públicas fuera muy efectivo a la hora de contrarrestar recesiones existentes o inminentes. Por lo pronto, creía que era difícil calcular el tiempo exacto correctamente; llevaría mucho tiempo planear y liquidar los proyectos apropiados (en efecto, muchos de los proyectos no tendrían efecto hasta que el problema económico acuciante fuera la inflación y no la recesión).

No obstante, las razones fundamentales que explican su preferencia contra las obras públicas financiadas vía déficit surgen del marco teórico que construyó en su obra cumbre: La teoría general del empleo, el interés y el dinero (1936).

Como han apuntado los economistas Bradley Bateman y Allan Meltzer, Keynes estaba convencido de que evitar las depresiones requería el mantenimiento de un elevado nivel de la confianza de los inversores. Pensaba que, en general y no sólo durante las depresiones, la confianza tendía a ser demasiado baja.

Esta baja confianza era debida a la incertidumbre radical generada por la especulación inherente en los mercados financieros, especialmente en la bolsa de valores. Esta especulación podía dar origen a burbujas de activos insostenibles. La siempre presente amenaza de tal actividad especulativa genera inestabilidad en las expectativas de la rentabilidad de las inversiones. Como resultado, el gasto en inversión fluctuará impredeciblemente. Esto a su vez crea mayor inestabilidad en las expectativas de los inversores.

La clave, la confianza

Desde el punto de vista de Keynes, la incertidumbre financiera generada por tal especulación era una carga social innecesaria. Tendía a mantener los tipos de interés de largo plazo por encima del nivel que llevaría al pleno empleo. La tarea de la buena gestión económica es reducir la carga de incertidumbre y rebajar los tipos de interés de largo plazo a través de una especie de “socialización de la inversión”.

El Estado, de una u otra forma (Keynes no es totalmente claro en esto) debería llevar a cabo grandes inversiones sin pensar en ganancias o ventajas especulativas. La rentabilidad social de largo plazo sobre el capital debería ser su única guía. Y se debería hacer esto de manera fiable, como parte de un plan bien pensado y diseñado, y permanentemente. La estabilización se consigue no mediante políticas temporales y discrecionales, sino mediante cambios permanentes. El estímulo viene después de la estabilidad, no al revés.

Contraste estas opiniones con lo que está sucediendo hoy. Los problemas financieros y económicos de este momento han producido una respuesta caótica e impredecible de los policy-makers. Sin embargo, Keynes rechazaba un batiburrillo de medidas reactivas.

Ahora bien, es verdad que la dirección del capital por parte del Gobierno es algo que Keynes defendió. Pero la actual dirección gubernamental del capital está siendo conducida de una forma que va en contra de las justificaciones subyacentes de Keynes para tal intervención del estado.

Por ejemplo, el estímulo de la inversión ha sido completamente ad hoc. El Tesoro y la Reserva Federal han inyectado capital en algunas compañías, pero no en otras. En el caso de las empresas financieras, las razones han sido el promover la liquidez o evitar la insolvencia, o ambas.

El Gobierno ha tomado acción para dirigir el capital hacia la problemática industria automovilística. La Reserva Federal y el Tesoro están comprando títulos respaldados por hipotecas (mortgage backed-securities, MBS), haciendo así que el crédito esté más disponible para el sector de la vivienda. Los negocios de la construcción esperan una ingente infusión de capital bajo la rúbrica de gasto en “infraestructuras”. Y en estos meses una enorme lista de otras industrias ha sido aprobada para recibir estímulo temporal por la administración Obama.

Es difícil imaginar que Keynes se mostrara entusiasta sobre estas políticas temporales y discrecionales dado su diagnóstico del problema fundamental.

Keynes rechazaba el estímulo inmediato

El registro histórico puede ser de ayuda aquí. Keynes se opuso a un estímulo inmediato y de corto plazo en 1937 cuando la tasa de desempleo en Gran Bretaña era del 11% -más alta de la que estamos experimentando hoy-.

Además, se opuso a reducciones temporales en las tasas de interés de corto plazo porque creía que la variabilidad de los tipos de interés enviaba el mensaje de largo plazo erróneo. Tal y como argumentó en How to Avoid a Slump (Cómo evitar una depresión), un artículo en el periódico Times de Londres, “una tasa de interés de corto plazo suficientemente baja no se puede conseguir si permitimos que se piense que en ocasiones se podrán obtener mejores condiciones para aquellos que mantengan sus recursos líquidos”.

En segundo lugar, en la medida en que las políticas de estímulo afecten a la inversión, ¿producen una asignación del capital sostenible en el largo plazo? La estabilidad de la inversión es la clave. En opinión de Keynes, el Estado no debería imitar la naturaleza errática de la inversión privada. Si lo hace, generará el mismo tipo de incertidumbre a la que los inversores se enfrentan cuando los individuos privados llevan a cabo la dirección de la inversión.

En lugar de hacer conjeturas sobre lo que los inversores harán, los individuos tendrán que adivinar lo próximo que hará el gobierno. ¿Dirigirá el estado el capital aquí o allá? ¿Cuánto será dirigido? ¿Reducirá el estado los gastos si la economía se acelerara? ¿Por cuánto? Además, será improbable que los empresarios que no están en los sectores directamente estimulados hagan inversiones sustanciales sobre la base de un apoyo temporal de la demanda.

La reforma más radical de Keynes -la socialización de la inversión- está ahora ante nosotros, ya que el Gobierno ha emergido como inversor mayoritario de compañías financieras. Pero esta socialización es una medida “de emergencia” y “temporal”, y así rompe con el fundamento de Keynes de la permanencia y la estabilidad.

Hoy nos enfrentamos con algunas preguntas fundamentales respecto a las políticas: ¿Estamos preparados para aceptar una alteración permanente en las fuentes de la inversión? ¿Queremos políticas que inyectarán capital en las entidades financieras “ahora y para siempre”, siempre que se vean en problemas? ¿Queremos que el gobierno determine las principales industrias en las que el capital debería fluir?

¿Queremos la solución real de Keynes?

No estoy abogando por que sigamos el enfoque de Keynes para la gestión de la economía. Pero vale la pena destacar cuánto se está haciendo en nombre de Keynes que no tiene nada que ver con lo que él enseñó o pensó. Este afamado economista puede ser lo más de moda que exista, pero seguramente estará revolcándose en su tumba.
 
es que gastar dinero publico sin ton ni son no es keynesianismo, y en cuanto a Japon, muy poco de las abenomics pueden denominarse keynesianas en sentido estricto, de hecho el pais sigue sin reconocer su principal problema: tuvieron la mayor burbuja inmobiliaria de todos los tiempos, y por no dejar quebrar a su sector financiero estan en plena recesion de balances.

El keynesianismo fue lo que se aplico en EEUU desde Roosevelt, y luego de la 2GM en Europa, (empezando por el plan Marshall, de evidentes raices keynesianas, el que dude de esto que compare con lo que se hizo tras la 1GM) dando lugar a la mayor epoca de prosperidad occidental durante casi cuarenta años.

Hubo "prosperidad" para los proletarios occidentales porque tenían que disimular.
Existía la URRSS y era una opción social y politica para las clases medias-bajas.
Cuando los anglocarbonanglo ganaron la guerra fría, se acabaron los disimulos y en ello estamos.
 
Porque tienen unos costes que son los que son (oficinas,empleados,infraestructuras...), y desde el BCE se les está imponiendo a que precio tienen que vender su producto(dinero) fijando los tipos de interés por los suelos. Tienen a la gente de su lado, nadie va a llorar porque quiebre un banco.

Solamente se podrán salvar los que tengan un volumen de negocio lo suficientemente grande y a base de recortar sus gastos (cierre de oficinas, despidos...)

Por si eso fuera poco, el riesgo de impago de los préstamos que hagan va igualmente vinculado al ritmo de la impresora que también marca el BCE.

Aparte de eso, muchos están cargados de deuda pública, que también es una cuestión delicada ya que es un burbujón.

Es una especie de comunismo monetario, ahora mismo puede ser una oportunidad espectacular para invertir en bancos a largo plazo, pero el riesgo de meter el dinero en uno que dejen quebrar es alto. Y lo peor es que no es algo que se pueda "predecir" facilmente ya que depende de criterios fuertemente politizados.
 
y desde el BCE se les está imponiendo a que precio tienen que vender su producto(dinero) fijando los tipos de interés por los suelos..

el BCE les está dando dinero gratis. Si ud. pide un préstamo personal ahora mismo, le costará entre un 7 y un 12%.
 
el BCE les está dando dinero gratis. Si ud. pide un préstamo personal ahora mismo, le costará entre un 7 y un 12%.

Eso mismo opino yo desde la barra del bar.
Oigo y leo que el precio del dinero cercano a cero perjudica a los bancos ¿por qué? Si cuando prestan dinero meten unos intereses de aupa.
 
Si tienen "dinero gratis" y lo prestan al 8 o 10%, como es posible que estén con el agua al cuello? Parece ser el negocio del siglo no? 😛ienso:

Por cierto, esos intereses solo se ven en España, en otros países están por debajo.
 
Hubo "prosperidad" para los proletarios occidentales porque tenían que disimular.
Existía la URRSS y era una opción social y politica para las clases medias-bajas.
Cuando los anglocarbonanglo ganaron la guerra fría, se acabaron los disimulos y en ello estamos.

puede que esa fuera una de las razones, pero la realidad es que no solo le fue bien a los trabajadores occidentales, sino a todos los estamentos de todos los paises occidentales, y nada menos que durante 40 años, y eso que el keynesianismo no fue aplicado en su totalidad: se dejaron sin aplicar o se aplicaron solo parcialmente propuestas capitales como la de la divida internacional Bancor y su consiguiente mecanismo de regulacion de la deuda.

Sin embargo, las oligarquias siempre han odiado los altos impuestos que debian satisfacer en estas condiciones, y peor que eso, que la direccion de la gestion economica no estuviese en sus manos. Tambien les repele que hay cifras proximas al pleno empleo porque eso significa que no pueden machacar a la clase trabajadora como les gusta.

Desde que se han ido asumiendo las tesis neoliberales, la economia se ha vuelto un sistema cada vez mas inestable y propicio a cracks, pero el caso es que las empresas y las oligarquias son cada vez mas Fuertes, las condiciones laborales estan cada vez mas degradadas, y las economias nacionales tambien han ido a peor en la mayoria de casos. Todos esos son los objetivos -enb su mayoria no declarados explicitamente- del neoliberalismo.
 

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