Cuando yo era joven, el padre de un compañero de universidad se suicidó, y poco a poco me fui enterando de toda la historia.
El tipo trabajaba en un banco hacía 20 años, y a clientes que tenían sumas interesantes perecid de risa les ofrecía invertir en un tinglado a plazo fijo (fuera del banco, huelga decirlo) con unos intereses muy superiores a los que te daba cualquier banco.
La cultura económica en este país no ha cambiado nada en los últimos 100 años. La gente mete su dinero donde va a conseguir más beneficio, y no quieren saber nada más. ¿Como me va a engañar Don Perico, si es un señor respetable que lleva toda la vida trabajando honradamente en un banco?
La avaricia comparativa es muy fuerte. Una vez Don Perico tenía a un par de tórtolos en la cartera, no necesitaba más que estimular la envidia y el complejo de inferioridad para meter a más gente. "Fíjate que Don Arturito y Doña Remedios ya andan metido en el tema... ¿no vas a ser tú más simple que ellos, no?".
Y así tiró con el tema durante más de diez años. Pero claro estaba gastando de ese dinero y cada vez necesitaba más dinero para seguir pagando esos intereses jugosos, así que tenía que seguir aumentando su cartera de cliente para que siguiesen alimentando al monstruo o este explotaba.
Un día alguno de los clientes que llevaba años metiendo pasta vieron alguna cosa rara, y decidieron no reinvertir su pasta ahí. Se jodió el invento. Todo era un espejismo, el dinero para pagar los intereses no existía, y en cuanto Don Perico vio que no podría hacer frente a las remuneraciones, cogió una escopeta de caza y se quitó de en medio.
Al día siguiente, el 95% del pueblo estaba alucinado y pensando que locura le habría dado a aquel hombre tan serio, tan formal y ran respetable. Un 4% ya sabía que le habían dado por el pandero y que no iba a volver a ver su dinero, y un 1%, que fue el que retiró los fondos, también sabía lo que había pasado, pero ellos ya se habían forrado con la hitstoria y estaba contento de haberse olido la tostada a tiempo.
Llámalo filatelia, llámalo pagarés del señor Ruiz Mateos, llámalo Bitcoin... un timo es un timo. Y mucha gente además de no querer reconocer que les han timado, quieren que sean otros los que paguen las consecuencias de su candidez. Los mismos que hasta hace 3 días vivian felices de haber encontrado semejante chollo, que les proporcionaba 3 veces más de intereses que al resto de pardillos que tenían su dinero en los bancos, en bonos del tesoro, o "arriesgándose como gilipilas" jugando a la bolsa.
Luego todo son lloros, reclamaciones, manifestaciones, "el Estado es el culpable. es una conspiración"... cada uno es muy libre de hacer con su dinero lo que le venga en gana. Pero la historia es cíclica, más en un país sin cultura económica, y ya he visto a varios "mira que listo soy que mientras los pardillos se tienen que conformar con lo que los bancos quieran darles" darse la leche del copón y salir llorando porque se han llevado su dinero...