Si bien para muchos vemos factible que la esa época en el 2020 de la que yo le hablo termine en 2022, cuando finalice la campaña de banderilla, posiblemente en primavera. Es cierto que los meses venideros serán muy malos:
Teniendo solo en cuenta que enero es el pico de contagios por gripe lo que siempre ha provocado colapsos sanitarios, podemos asegurar con total certeza, lo llamen como quieran, que será como poco, igual.
Si, además, añadimos la variable de la esa época en el 2020 de la que yo le hablo que será usada con altísima probabilidad para agravar la situación, el escenario será, peor al habitual.
Aún desconociendo el objetivo final de toda esta campaña y sabiendo que podría tratarse simplemente de una distracción. Podemos suponer con un 50% de posibilidad que es dañino. En menor o mayor medida, ya sea por debilitamiento del sistema inmune o lo ocurrido con esa tecnología en animales, lo que podría convertirlo en un escenario mucho peor hasta dantesco.
Y eso solo en cuanto a este tema en particular, si añadimos más factores como el económico o el social, desde luego el comienzo de año va a ser espectacular.
Nadie puede saber con certeza que pasara a futuro: algunos piensan que vendrá una dictadura, otros que saldremos de ella, otros que habrá guerra, disturbios, ... Sin duda es un momento clave para desechar o no, ciertas ideas o incertidumbres y poder volver a adelantarnos unos pasos a lo que pueda acontecer.
Para despedir el año y felicitar a todos el año nuevo, os dejo con la pieza habitual de cierre del Concierto de Año Nuevo de Viena, que me encanta, “la Marcha Radetzky”, junto a un auténtico genio y director de orquesta:
“yo creo firmemente que, si el mundo funcionase más como una orquesta, habría mucho más entendimiento, habría mucha más armonía porque, no todos tenemos que estar de acuerdo para llegar a un acuerdo” Gustavo Dudamel
Un saludo y feliz 2022.