El oro, que tanto te gusta, ...
Llevo la lectura más lejos, esto es un duelo entre lo material, limitado y no dependiente del hombre contra los sistemas digitales replicables hasta el infinito aplicado todo ello a lo monetario.
El dinero depende de nuestro pensamiento abstracto en torno a la interpretación de unidades, el plano digital ofrece infinitas unidades. El plano material no.
A mi el oro me da igual, en verdad lo interesante en este caso es el plano material.
Las cryptos serán el dinero offshore cuando inevitablemente se digitalice todo. Será donde los políticos cobraran sus mordidas y donde los narcos centraran sus negocios. Y no dudes que incluso sea mas valorada que las oficiales.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Las cryptos offshore tienen potencial infinito, son inflacionarias y antes de comerciar se debería consensuar el medio de pago lo cual nos retrotrae al trueque.
La gente seguirá prefiriendo el circuito oficial, porque el circuito oficial a pesar de ser inflacionario mediante la endiablada lógica de la deuda seguirá presentando un
límite. ¿Cuál es ese límite?, el marcado por el alcance de la propia autoridad, es decir la banca.
Hecha la ley, hecha la trampa, efectivamente.
El oro, que tanto te gusta, siempre deberás cambiarlo por dinero de curso legal, al menos la mayoria de veces. Incluso ahora, cambiar una onza, en teoria debes declararlo ya que incluso en el compro-oro mas tacaño, no pueden pagar legalmente mas de 1.000€ en metalico. Asi que tu oro quedará registrado en tu cuenta bancaria.
Si ya partimos de que siempre deberemos cambiarlo por dinero de curso legal, también deberás cambiar las criptos offshore. Aún por encima muchos países las están legalizando e incorporando a sus cuentas con lo cual dada la propia naturaleza extractiva del sistema monetario es fácil que acaben acaparando todas aquellas cryptos offshore que resulten más valoradas de manera circunstancial.
No es tan sencillo.
No comparto tu opinión. El encriptado, que tu llamas, será el dinero no fiscalizable ante la inevitable transición al dinero digital.
Dada la magnitud de los hechos, estamos ante un problema que supera la propia fiscalización.
Nadie comparte mi opinión, eso lo sé. Regresar a los tangibles de forma dura se trata de algo anacrónico.
Si no comparte mi opinión por lo menos no desdeñe el análisis que estoy realizando.