Gracias por tu elaborada respuesta.
Desconocía lo de la gliadina y el tema de los cromosomas, aun sabiendo que el trigo actual es transgénico y daña el organismo.
He probado el de espelta 100% y, obviamente es un mazacote con menos gracia que el plan blanco o el que hago con integral y centeno (al que también añado algo de espelta). La única ventaja es que es un pan que lo puede hacer cualquier neófito en la materia, no requiere apenas amasado y encima necesita menos tiempo de fermentación.
Leí sobre el sarraceno que ni es trigo ni es sarraceno. También me consta lo que comentas de otros panes sin gluten como el de lenteja. Quizás vaya por ese camino, porque en casa somos muy paneros y necesitamos esa sensación de tener algo de complemento para rebañar el plato y empujar la comida.
De todas formas, después de cientos de horas de haberme visto vídeos de Frank Suárez, Dr. Veller, Dr. Jaramillo y demás canales, hay algo que todavía no me encaja en estos temas de salud. P.ej., el vino ahora dicen que es malo, que ni una copa. Pero claro, tengo en la familia bisabuelos que murieron con el cerebro perfecto con 98 años y sin enfermedades. ¿No comieron pan o lo comieron de otra calidad? ¿Acaso el vino no les hacía daño o es que el vino no llevaba ciertos sulfitos u otros componentes que les echan ahora? ¿No será que factores como el estrés o el sedentarismo/pantallas hacen más daño realmente al cuerpo y el cerebro que la harina refinada y el alcohol?
Ahí dejo mis dudas existenciales. Está claro que todo lo que pueda ayudar, mejor que mejor.
Efectivamente, es como tu comentas.
Antes se envejecía muchísimo mejor, física y sobre todo cognitivamente, y el pan era producto básico y principal en toda comida. A qué se debe entonces?
A varias cosas. Ese pan no estaba "adulterado" ni "híbridado", por lo que mantenía su estructura de cromosomas en una línea de evolución natural, se usaba el grano entero, y no se le añadía ningún agro químico, ni cantidades ingentes de azúcar y sal, ni blanqueante tóxico tanto a los campos de cultivo como al producto recogido.
Se desayunaba 3o4 cigot crudos porque era lo que había. Y se pasaban muchas más horas al sol y al aire libre con un trabajo físico mucho mayor en líneas generales que hoy en día en campos, aldeas, granjas, etc...
Si antiguamente el cortisol subía porque peligraban tu vida o algún tipo de sustento básico, en la actualidad, donde vivimos inmersos en una sociedad moderna enfermiza, el cortisol sube desde que te levantas porque lo haces tarde y mal, y continúa a todas horas arriba porque estás inmerso en un atasco infinito, porque llegan menos o más likes o notificaciones de WhatsApp de lo habitual, o porque el noticiero de turno se dedica a cabrearnos con noticias propias de una distopía.
En relación al vino y a la comida "natural" en general (me olvidó de todo lo procesado tóxico de por si) también se han producido cambios. Porque con la excusa de mirar por nuestra salud y evitar enfermades, a productos como la leche o el vino, bien les quitan previamente sus propiedades (proceso de pasteurizacion) o les añaden aditivos muy tóxicos para su conservación, dentro de una cadena de elaboración y distribución mucho más amplia. Así que aunque hiciéramos y siguiéramos el mismo tipo de alimentación de nuestros antepasados, la calidad nutritiva de los alimentos es bastante menor en líneas generales si consumimos productos alimenticios de las redes habituales comerciales.
Yo desconocía los sulfitos del vino hasta hace un par de años, donde un amigo me contó como tenía un amigo del pueblo que empezó a trabajar en una fábrica de vinos, y dejó de manera radical de consumir vino a raíz de saber qué eran los sulfitos, así que imagínate. Lo mismo que me contaron dos personas que conocí hace ya muchos años, que trabajaban en la industria lactea, jamás le dieron ni le han dado nada de leche comercial a sus descendientes. Jamás.
En relación al vino, yo pasé a tomar menos, aunque ya lo compraba ecológico porque la uva es otro de los frutos a los que se le expone a más petroquímicos, una barbaridad, aún así que sea ecológico sólo significa que disminuye su exposición a estos agro y petroquímicos, y su contenido en sulfitos es algo menor (un 50% menos en tintos).
Existe la opción de los vinos naturales, que entiendo son los que tomaron toda la vida nuestros abuelos y bisabuelos.
Asi que resumiendo, hay que alejarse de los focos de enfermedad, bien sean estos en formato televisivo, en formato farmacológico, en formato sociodistópico, y en lo concerniente a la alimentación, adherirse a redes de consumo local, cooperativas agrícolas o ganaderas de consumo, donde la comida sea lo más natural y cercana posible con el menor número de intermediarios, o directamente sin ellos.
Por suerte aunque aún queda recorrido, si se busca y se tiene interés se encuentra.