FeministoDeIzquierdas
De estas salidos mas fuertes
No he dicho que no le entienda, ni que no me parezca inteligente o bien lo que dice.
Veamos, Feministo proviene de una clase humilde y consigue tener cuatro casas pagadas, y unas inversiones. Si traducimos eso son ya mínimo 2500€ limpios, una casa y sin deudas. Bien, a partir de hay estaremos de acuerdo que Feministo ya ha logrado un triunfo de clase; podría permitirse pasar de clase trabajadora a clase ociosa. A partir de ahí puede hacer más cosas que le den más dinero durante toda su vida y seguir a su vez sumando más comodidad a ese umbral de clase ociosa al que siempre debe poder volver, pero de ninguna pensar en que su camino pase por poder volver a esa clase trabajadora llevando un Uber o a hacer Scritps sencillos, o todo ese camino no habría serivdo en el fondo para nada
Pensar que por haber recorrido cierto camino podrás flotar sobre los precipicios es, diría yo, el error mas común del inversor español que se convierte en dos:
1. Cree que todo lo que pasa hoy seguirá pasando siempre. Dudo que nadie que nos lea, incluidos nosotros, no haya visto o sido afectado por la burbuja del 2007. Una generación que a principios del 2000 dejó de estudiar carreras serias porque veían a albañiles ganar miles de euros. Gente con empleos humildes que se compraban casa, coche, muebles, todo porque el banco les daba dinero y ellos pensaban que siempre tendrían trabajo...hasta que dejaron de tenerlo.
Pero tenemos también el problema inverso, y es de gente que, asustada, deja pasar oportunidades al pensar que los malos tiempos también durarán siempre. En 2020 tuvimos un hostión de bolsa que ofreció clarísimas oportunidades de compra en empresas buenísimas. Empresas como el duopolio Airbus-Boeing (compré ámbas y a una le voy sacando ya mas de un +100%, y a la otra +70%). No te hablo de chicharros (que solo ganas si tienes suerte) sino de empresas serias y consolidadas. Ésto no quiere decir que yo no compre chicharros y también la enjuague, pero esas claras oportunidades no las dejo pasar.
Dices, y es cierto, que gano miles de euros al mes solo con mis inversiones, pero no caigo en el error de creer que mañana no habrá otra esa época en el 2020 de la que yo le hablo que impida que mis inquilinos (estudiantes extranjeros por temporadas) se vayan a españa, o una nueva ley de expropiación que me quite los pisos, o cualquier evento inesperado y fuera de mi control. Por eso tengo los pisos, y los garajes, y dinero en depósitos (gracias Renaultbank), y los dividendos, y mi propio trabajo. Diversifico asumiendo (con tranquilidad y sin agobios) que mi "suerte" de hoy podría dejar de serlo mañana. Y al mismo tiempo me preparo (con una sonrisa) para un futuro mal paso.
¿Qué habría pasado en la españa del 2005 si esas personas como yo, de clase humilde, en vez de haberse creido que lo bueno duraría siempre, se hubieran comprado una vivienda sencilla y sin pretensiones para pagarla rápido? Es lo que yo hice y fui feliz entonces como lo soy ahora.
2. Cree que su guano huele mejor porque han probado las mieles del éxito. Hay una frase que guía mi vida financiera y es la siguiente: Yo valgo tanto como la última cantidad de dinero que entre por mi casa. Es una traducción paco propia de la frase en inglés "you are as good as your last paycheck". Yo tengo asumido que nunca seré parte de la "clase ociosa" porque no ha sido mi cuna. Mi camino solo ha servido para llegar hasta hoy, para hacer mi transición de niño a hombre, pero nada mas. No me hace peine a cualquier evento futuro. De hecho, sigo caminando. Todas las noches, antes de dormir, dedico un tiempo al aprendizaje. Me pongo a leer empresas, o me pongo a estudiar idiomas. Lo de los idiomas lo hago religiosamente.
La vida es como una partida de poker: Empiezas con unas cartas que son las que te tocan, y a partir de ahí tienes que ingeniártelas para acabar lo mejor posible. Yo empecé con cartas malas (cuna humilde), las he mejorado bastante, pero aún no he cumplido 50 años así que mi partida esta a la mitad. Tengo que estar listo para volver a empezar desde cero en cualquier momento, sin traumas ni quebraderos de cabeza. De hecho, ayer estuve revisando un problema en uno de los baños de mi casa, tirado en el suelo con mis vaqueros viejos y la camiseta fresca.
No se me caen los anillos, ni se me caerán si mañana lo tengo que hacer en casa de otra persona por dinero.