Lo he dicho en otro post y lo repito aquí. No suelo coger el teléfono a no ser que sea un número conocido o una llamada que espero. Los móviles se han convertido en una puerta de entrada para spam, vendedores telefónicos agresivos y potenciales engañas. Y lo tenemos todo el día pegado a nosotros, lo cual es un riesgo para personas con poco criterio o si les pilla despistados. Eso no quita que sea muy útil para muchas cosas y un gran invento, pero se ha convertido en algo con lo que hay que tener cuidado (sobre todo desde el momento de poder hacer operaciones bancarias)
Hace una semana me llamaron por teléfono, y al ser Navidad decidí coger la llamada por si era alguien conocido. Pues me salió un tío llamándome por mi nombre y diciendo que eran de mi banco. Por lo visto me habían hecho una transacción bancaria sospechosa de 400 euros. El tío tenía acento extranjero, por lo que ya me di cuenta de que era un intento de engaña. Aun así continué la conversación. Me dijeron que había sido un tal Miguel no se qué. Me preguntaron si le conocía y respondí que no. Me contestó que me iban a bloquear la cuenta y llamar a la policía. Supongo que el siguiente paso era sacarme información de mi cuenta para poder acceder a ella. No lo se porque les colgué. Obviamente luego revisé mi cuenta por Internet y por si acaso llamé a mi banco para ver si todo iba bien.
Con todo esto quiero decir que ya no se trata de esos SMS diciendo que tienes un pedido o pago pendiente y que pinches en el enlace. Cada vez hacen las cosas de manera más sofisticada y hay que desconfiar de todo. Más vale pecar de desconfiado y quedar mal, que luego lamentar que te han robado miles de euros de tu cuenta bancaria. Los SMS, mensajitos con imágenes y todas esas guano, bloqueados al instante... aunque incluso por error bloquees a alguien conocido...