JoséBatallas
El chef del Mariscal
- Desde
- 29 Dic 2020
- Mensajes
- 11.191
- Fruta
- 59.414
Mientras que las teorías oficiales la sitúan entre los años 2.580 a.C. y 2.560
La Gran Pirámide de Giza vuelve a situarse en el centro del debate científico tras la publicación de un estudio que cuestiona su antigüedad. El trabajo, disponible para su consulta en Zenodo, plantea que el monumento podría ser miles de años más antiguo de lo que sostiene la arqueología tradicional.
La investigación ha sido elaborada por el ingeniero Alberto Donini, de la Universidad de Bolonia, y se apoya en un análisis detallado de la erosión de los bloques de piedra. A partir de ese desgaste, el autor propone una reinterpretación cronológica que se aleja de la datación clásica, situada en torno al reinado del faraón Keops.
El estudio compara la erosión de los bloques que permanecieron protegidos por el antiguo revestimiento de caliza con la de aquellos expuestos durante siglos a los agentes atmosféricos. Según Donini, "el volumen de material desintegrado debe ser proporcional a la duración de la exposición a los procesos erosivos".
(adjunto visible para usuarios registrados)
Muestra de erosión en los bloques de piedra de la Gran Pirámide. (A. Donini, 2026)
A partir de ese principio, el investigador sostiene que "comparando ambos tipos de erosión es posible calcular una fecha plausible de construcción".
¿cómo pasan a ser estos factores una herramienta de datación?
Aquí es donde entra la genialidad -y también la polémica- del enfoque de este ingeniero italiano. Resulta que en la base de la Gran Pirámide, algunas losas de pavimento han estado siempre expuestas desde su construcción original; otras, sin embargo, permanecieron protegidas hasta hace apenas unos 675 años, cuando se retiraron los bloques de revestimiento de piedra caliza blanca tras el terremoto de El Cairo de 1303 d.C. y durante la época mameluca.
Donini comparó el grado de erosión entre ambas superficies y calculó la diferencia temporal entre sus exposiciones. El investigador midió doce puntos alrededor de la base de la pirámide y analizó dos tipos de erosión: la erosión por picado (pequeñas cavidades químicas y físicas) y la erosión uniforme (desgaste regular por viento, arena o pisadas). Aplicando modelos lineales, obtuvo edades estimadas de exposición que oscilan entre los 5.700 y más de 54.000 años.
El resultado es que el promedio arroja una cifra impactante: aproximadamente hacia el 22.900 a.C. Y, según Donini, hay un 68,2% de probabilidad de que la pirámide de Keops fuera construida entre el 36.800 y el 8.900 años antes de Cristo. Esta llamativa hipótesis colocaría el origen de la pirámide en pleno Paleolítico Superior, en la prehistoria, muchos miles de años antes del surgimiento de las primeras ciudades conocidas en Mesopotamia o del propio antiguo Egipto.
(adjunto visible para usuarios registrados)
Si los datos del estudio fueran correctos, algo que está aún por demostrar, implicarían que una civilización lo suficientemente avanzada como para construir edificaciones megalíticas habría existido mucho antes de lo que dictamina nuestra propia historia. Para Donini, por tanto, no habría sido el faraón Keops quien erigió originalmente la famosa pirámide, sino un renovador o restaurador que se apropió de una estructura preexistente, como ya han planteado otras teorías conspiranoicas desde hace décadas, aunque sin pruebas.
Estudio: Preliminary Report on the Absolute Dating of the Khufu Pyramid Using the Relative Erosion Method (REM)
La Gran Pirámide de Giza vuelve a situarse en el centro del debate científico tras la publicación de un estudio que cuestiona su antigüedad. El trabajo, disponible para su consulta en Zenodo, plantea que el monumento podría ser miles de años más antiguo de lo que sostiene la arqueología tradicional.
La investigación ha sido elaborada por el ingeniero Alberto Donini, de la Universidad de Bolonia, y se apoya en un análisis detallado de la erosión de los bloques de piedra. A partir de ese desgaste, el autor propone una reinterpretación cronológica que se aleja de la datación clásica, situada en torno al reinado del faraón Keops.
El estudio compara la erosión de los bloques que permanecieron protegidos por el antiguo revestimiento de caliza con la de aquellos expuestos durante siglos a los agentes atmosféricos. Según Donini, "el volumen de material desintegrado debe ser proporcional a la duración de la exposición a los procesos erosivos".
(adjunto visible para usuarios registrados)
Muestra de erosión en los bloques de piedra de la Gran Pirámide. (A. Donini, 2026)
A partir de ese principio, el investigador sostiene que "comparando ambos tipos de erosión es posible calcular una fecha plausible de construcción".
¿cómo pasan a ser estos factores una herramienta de datación?
Aquí es donde entra la genialidad -y también la polémica- del enfoque de este ingeniero italiano. Resulta que en la base de la Gran Pirámide, algunas losas de pavimento han estado siempre expuestas desde su construcción original; otras, sin embargo, permanecieron protegidas hasta hace apenas unos 675 años, cuando se retiraron los bloques de revestimiento de piedra caliza blanca tras el terremoto de El Cairo de 1303 d.C. y durante la época mameluca.
Donini comparó el grado de erosión entre ambas superficies y calculó la diferencia temporal entre sus exposiciones. El investigador midió doce puntos alrededor de la base de la pirámide y analizó dos tipos de erosión: la erosión por picado (pequeñas cavidades químicas y físicas) y la erosión uniforme (desgaste regular por viento, arena o pisadas). Aplicando modelos lineales, obtuvo edades estimadas de exposición que oscilan entre los 5.700 y más de 54.000 años.
El resultado es que el promedio arroja una cifra impactante: aproximadamente hacia el 22.900 a.C. Y, según Donini, hay un 68,2% de probabilidad de que la pirámide de Keops fuera construida entre el 36.800 y el 8.900 años antes de Cristo. Esta llamativa hipótesis colocaría el origen de la pirámide en pleno Paleolítico Superior, en la prehistoria, muchos miles de años antes del surgimiento de las primeras ciudades conocidas en Mesopotamia o del propio antiguo Egipto.
(adjunto visible para usuarios registrados)
Si los datos del estudio fueran correctos, algo que está aún por demostrar, implicarían que una civilización lo suficientemente avanzada como para construir edificaciones megalíticas habría existido mucho antes de lo que dictamina nuestra propia historia. Para Donini, por tanto, no habría sido el faraón Keops quien erigió originalmente la famosa pirámide, sino un renovador o restaurador que se apropió de una estructura preexistente, como ya han planteado otras teorías conspiranoicas desde hace décadas, aunque sin pruebas.
Estudio: Preliminary Report on the Absolute Dating of the Khufu Pyramid Using the Relative Erosion Method (REM)
Adjuntos
Archivo oculto para usuarios no registrados