El Somatén fue lo primero que abolieron la sagrada democracia (Felipe González decía que esa organización no cabe en un estado moderno)
Siempre habrá quienes quieran iniciar el uso de la fuerza contra otros. Así es la naturaleza humana. De ahí que también es natural que la víctima se defienda. Lo que resulta totalmente monstruoso es que el estado ataque a el ciudadano para que éste no se defienda contra el otro incivil.
Al actuar de esta manera, el estado se convierte en otro agresor del cual el ciudadano también se tiene que defender. Observamos entonces, que el derecho a la defensa propia toma dos formas, el derecho a defenderse de terceros y el derecho a defenderse del estado.
(adjunto visible para usuarios registrados)
Religiosos en Oriente Medio.
El ejercicio del derecho a defenderse de otros no implica ni el caos ni la violencia generalizada. Más bien es una garantía para la paz, o al menos minimiza la violencia. El Oeste salvaje de los Estados Unidos era comparativamente mucho menos violento que nuestras sociedades contemporáneas, en gran medida, porque prevalecían el principio y el derecho a la defensa propia.
La negación de este derecho implica mayor violencia porque el ciudadano decente queda a merced del hampa. Esto es así porque el estado, su supuesto defensor, no puede ni quiere defenderlo.
Según Thomas Jefferson la razón más poderosa para que la gente tenga el derecho a portar armas es, como un último recurso, para protegerse contra la tiranía del gobierno. Por tanto, resulta ridículo tener que recurrir al agresor contra el cual uno se quiere defender para obtener un permiso de portar armas .
El problema de la negación del derecho a la defensa propia estriba en que el individuo cuando es atacado por su supuesto defensor, el estado se convierte en el mayor agresor del ciudadano. De ahí que una de las fuertes razones para tener, portar y usar armas es justamente para defenderse del estado.
Cuando un grupo de delincuentes se instalan como vecinos, según la mentalidad de estos muy rápidamente se adueñaran de lo que ellos consideran de su propiedad, ocuparán ilegalmente tu plaza de garaje para seguidamente entrar en tu propia casa e intimidarte para conseguir lo que le venga en gana.
Si al usurpador sea extremista violento, mafioso, vividor ilegal, pretendes hacerles frente en cuanto al diálogo pacífico con toda seguridad será percibido por el incivil como una debilidad que tratará de utilizar en su beneficio ya que su mentalidad y comprensión del mundo se basa en tanto que tienen más quienes más fuerza demuestran por cauces violentos.
Si en tu debilidad y cobardía te muestras solícito y colaborador el delincuente al percibirlo te presionará, chantajeará y terminará por quedarse con tu casa tu familia y todas tus pertenencias, perdiendo tu libertad, honor e identidad y siendo el hazmerreir de todos.
Como consuelo sólo te queda marcharte a una terraza a tomarte una cerveza transgénica y dejarlo estar.