Cuando trajimos a nuestra gata a casa nos planteamos también lo de las mosquiteras, pero la idea duró cinco minutos, a mi mujer no le gustan nada, le dan sensación de vivir en una carcel. Sin embargo es verdad que los accidentes ocurren y los gatos son ágiles pero también se asustan o se equivocan. Los dos gatos de mi vecina, por ejemplo, se han caído por la ventana a lo largo de los años, y estamos en un cuarto. No queríamos arriesgarnos a eso.
Al final lo que hacemos es, literalmente, no abrir las ventanas sin sacar antes a la gata de la habitación. Acondicionamos la del baño, que es oscilobatiente, con unas rejillas laterales de forma triangular y una superior que nos permiten tenerla en la posición abierta por arriba (las venden específicamente para eso en tiendas de animales). Esa ventana la tenemos abierta de forma casi permanente. Las demás, como las de los dormitorios, salón... solo se abren puntualmente, por ejemplo para hacer la cama, tender... y siempre dejando a la gata fuera y cerrando la puerta. Salvo la del baño, la gata no ve una ventana abierta. También es verdad que tenemos aire acondicionado en casi toda la casa y en verano se puede estar muy bien con las ventanas cerradas.
Otra cosa que hicimos es poner cortinas de cristal (Lumon) en la terraza. No es muy grande y llevábamos tiempo pensándolo, así que la gata nos dio una buena excusa para decidirnos y finalmente hacerlo. Fue una buena decisión, se está muy bien, hemos ganado un espacio y con tanta luz y la vista del exterior la terraza es uno de los lugares favoritos de la gata, tiene allí su árbol, se pasa mucho tiempo acechando a los pájaros...