No todo lo compra el dinero, el esfuerzo, el talento, el amor por el arte poco o nada tienen que ver en no pocas ocasiones con el dinero.
Cuando una persona aprende un idioma, y muchas veces no hablamos de una lengua franca, denota un interés por el saber, una curiosidad, una amplitud de mentes a lo que, honestamente, todos deberíamos aspirar.
Llevado al mundo de la inversión, por ejemplo, te hace comprender cómo funcionan las empresas, qué farmacéuticas, por ejemplo, tienen estudios en Fase III de ciertos medicamentos, cómo puede la IA cambiar el paradigma laboral, te lleva a interesarte por los LLM e, incluso a ver cómo implementar un modesto LLM propior (un fine-tuning con LoRA), te lleva a comprender, otro ejemplo, cómo se refina el petróleo, sus diferentes aplicacionesm etc, etc.
El problema es que, como comentas, el 95% prefiere gastar el tiempo y dinero en cosas que no aportan más que una satisfacción inmediata. Lo respeto pero no lo comparto.
Me viene a la cabeza muchas veces el tema de ir a trabajar al extranjero y las oportunidades laborales. No es que los que se vayan al extranjero al trabajar sean mejores ni peores, simplemente que se enfrentan a un paradigma desconocido, a un entorno completamente diferente al suyo, demuestran capacidad de adaptación, etc, etc.
Y volviendo al tema de los idiomas, pues si, el dispositivo de google podrá funcionar y, no me cabe duda, cada vez lo hará mejor hasta llegar a traducir totalmente en tiempo real y comprendiendo expresiones y matices del lenguaje, pero, nunca será lo mismo.
saludos.