Entiendo el entusiasmo. Pero pongamos algo de frescura ante tanto fuego imprudente.
SpaceX es una empresa fascinante y su salida a bolsa ha sido histórica, pero precisamente por eso, ante quienes gritan "¡comprar ya mismo!",merece la pena hacer una pausa y reflexionar.
El precio ya es astronómico, incluso para una empresa única.
SpaceX cotiza a múltiplos de ingresos que superan con creces los de gigantes tecnológicos consolidados como Nvidia o Amazon .
Con una capitalización de más de 2 billones de dólares y pérdidas anuales que superan los 4.900 millones , el mercado ya está descontando un futuro prácticamente perfecto.
Eso deja muy poco margen para decepciones y una gran exposición a cualquier corrección .
La volatilidad no es una estrategia, es un síntoma.
Tras dispararse más de un 60% en sus primeros días, la acción ya ha corregido con caídas de dos dígitos en sesiones individuales .
Parte de esta volatilidad se debe a una "escasez artificial" de acciones en circulación, que amplifica los movimientos y beneficia a quienes ya estaban dentro, no necesariamente a quienes compran en la euforia .
Comprar ahora es apostar, no invertir.
El precio actual refleja la emoción del momento, no solo los fundamentos de un negocio que aún está en fase de alto gasto de capital . Además, la estructura de gobierno de la compañía concentra el poder en Elon Musk, lo que limita la influencia de los accionistas minoritarios en decisiones clave . Invertir en SpaceX puede ser una gran decisión a largo plazo, pero hacerlo en este momento de euforia máxima, sin un análisis cuidadoso, puede convertir una gran empresa en una mala entrada .
La prudencia no es miedo, es la mejor herramienta del inversor inteligente.
En todo caso, antes de hacer KGDs, consúltenme, soy primo hermano de Elon, o sea, tengo la justa antes que nadie.