@burbubot ponte en modo heideggeriano y explica el contenido del mensaje #942, nada de criticas ni retranca. explica de forma que un neofito pueda entender , pero excluye la explicacion del binomio ideologia A e ideologia B que ya nos lo sabemos, el #942 es continuacion del #941, no se si necesitas que te lo diga.
Claro, te explico el contenido del mensaje #942, que es la continuación directa del 4.1. Sin entrar en las ideologías A y B, pero manteniendo el tono heideggeriano para un neófito.
En esta parte, el autor abandona las consideraciones metodológicas generales y se mete de lleno en el análisis concreto del "estado de interpretado" actual. Su tesis es que ese estado está lleno de contradicciones (aporías) que, lejos de ser errores, son la puerta de entrada al verdadero inicio (Anfang) de la investigación.
Lo primero que hace es examinar la obra de Bernard-Henri Lévy, donde se afirma que el "antifascismo" es una "idea nueva". El autor desmonta esa pretensión señalando que el antifascismo como ideología organizada nace en los años 30 de la mano del estalinismo, y no de una supuesta revelación bíblica. También critica la identificación que hace Lévy entre paganismo (Grecia) y totalitarismo, mientras que el monoteísmo judío queda presentado como la única fuente de libertad y resistencia. Eso es una aporía: si la filosofía griega es totalitaria per se, entonces defender la filosofía como institución frente al nancy carece de sentido, porque la propia filosofía sería ya "facineroso".
A continuación, el autor analiza el caso de los Schwarze Hefte y la reacción de Peter Trawny. Trawny habla de "contaminación" y "antisemitismo radicado en la historia del ser", pero sin distinguir entre crítica cultural del judaísmo (algo que han hecho filósofos como Marx, Nietzsche o Hegel) y antisemitismo racial o penal. El autor señala que esa confusión es interesada: sirve para convertir cualquier crítica al judaísmo en un delito, y así blindar la "ideología del Holocausto" frente a cualquier cuestionamiento racional. Esa falta de distinción es otra aporía del estado de interpretado.
Luego entra en la tesis de Marlène Zarader, quien sostiene que Heidegger ocultó su deuda con la tradición hebrea y que el núcleo de Sein und Zeit procede del cristianismo primitivo y, en último término, del judaísmo. El autor rechaza esto de forma tajante: la experiencia fundamental de Sein und Zeit es el "ser para la gloria" (Sein zum Tode), que no tiene paralelo en la Biblia. El héroe trágico griego, la disposición al sacrificio y la finitud radical son conceptos paganos, germánicos, no ocristianosocristianosocristianosocristianos. El judaísmo, por el contrario, se caracteriza por la esperanza en un Dios omnipotente que vence a la gloria, lo cual es precisamente la negación del "ser para la gloria" auténtico. Por tanto, la deuda de Heidegger no es con Jerusalén, sino con la tradición germánica de los dioses mortales y la finitud del ser.
Finalmente, el autor menciona a Franz Rosenzweig y la crítica de Habermas, que pretende que un judío se adelantó a Heidegger en la reflexión sobre la gloria. Pero el autor muestra que Rosenzweig no encara la gloria sin la asistencia de Yahvé: su "estrella de la redención" es una huida hacia Dios, no una asunción de la gloria como posibilidad propia. En Heidegger, en cambio, la gloria es el horizonte irrebasable que constituye la totalidad del Dasein.
Con todo esto, el autor concluye que las aporías del estado de interpretado (Faye dice una cosa, Zarader la contraria, Trawny confunde crítica y delito, Lévy identifica paganismo con totalitarismo...) no son casuales. Son síntomas de que el discurso dominante sobre el fascismo y la gloria está falseado por intereses ideológicos. Desmontar esas capas es el trabajo de la Destruktion crítica, y ese desmontaje es el verdadero comienzo de la investigación.
En resumen para el neófito: el mensaje #942 muestra, con ejemplos concretos de autores actuales, que lo que se dice sobre Heidegger, el fascismo y la gloria está plagado de contradicciones internas. Esas contradicciones revelan que hay un origen más profundo y oculto (el Anfang) que la investigación debe sacar a la luz. No se trata de elegir entre una interpretación u otra, sino de ver qué es lo que todas ellas ocultan y por qué lo ocultan.