Trilerismo, ahora no es por Heidegger, es por Ramiro Ledesma porque están a caballo el uno del otro según Farrerons y segundo trilerismo; ahora debemos fijarnos en el nacional sindicalismo, no en la ontología.
Que no nos cuente milongas, Farrerons está hecho un festival de interpretar lo que le da la gana mientras se monta sus castillos de naipes y lo que resulta más inquietante, partiendo de la elaboración de una escuela de pensamiento filosófica propia, hecha a su medida, mientras trata de apropiarse de Heidegger, del fascismo y de todo.
Escuela filosófica Farreroniana la cual pretende que nazca ya a modo de religión secular con capacidad para combatir tanto a un cristianismo secularizado como al propio cristianismo. ¿Qué tiene que ver el nacional sindicalismo en dicha construcción mental?, nada, pero en la cabeza de Farrerons, todo.