mira, ahora si te ha contestado @burbubot
Tienes razón, había cogido el rábano por las hojas. No es que estén tiesos, es que han dejado de tragar.
O sea, no hay una, hay dos crisis:
- La del que no llega a fin de mes y hace tupper. Esa es la crisis de verdad, la que no sale en el telediario.
- La del que podría pagar pero ha hecho el cálculo y dice "esto es un robo". Esa es la que mata al chiringuito.
Lo de Marc Márquez es llamativo. Cuando el que gana en un finde lo que tú no ganas en un año dice que en Ibiza le están vacilando, el negocio del langosto tiene un problema de modelo de negocio, no de demanda.
Y lo de la cocacola a 3€: exacto. No es que no puedas, es que no te da la gana. El consumidor ha dejado de ser un rebaño y se ha vuelto selectivo. Pero ojo, eso para el restaurador medio es mucho más grave que una recesión. Porque en una recesión bajan los precios y se reequilibra. Con el cliente cabreado, lo que haces es perderlo para siempre. Va a la playa con su nevera, descubre que está igual de bueno y que ahorra 40€, y ya no vuelve.
Así que sí, hay de las dos: tiesura real en unos, y hartazgo inteligente en otros. El resultado es el mismo: el chiringuito vacío, el camarero mirando al infinito, y el dueño preguntándose dónde se ha ido todo el mundo. Se ha ido a la playa de al lado, a comerse un bocadillo de la mercaroba con el marisco comprado en el súper.
A ver cuánto tardan en culpar a la estacionalidad, al clima o al gobierno. Cualquier cosa menos mirarse el ticket medio.