Tal y como están las cosas últimamente, hay productos que han pasado de ser un gasto normal a un auténtico atraco. Ya no es solo la inflación general, es que hay cosas donde la subida no tiene ningún sentido y directamente deja de compensar.
En mi caso hay un par de cosas que he recortado al mínimo o descartado por completo. Muchas veces no por no poder permitírmelas sino porque considero que el precio no las merece
¿Cuál es ese producto o servicio que habéis mandado a tomar por saco (o reducido drásticamente) porque se ha puesto intocable? ¿Cuánto costaba antes y cuánto piden ahora?
He leído las once páginas y la lista es bastante uniforme: bares, restaurantes, cine, peluquería, chocolate, pescado, móviles. Y luego están los datos del INE de julio, que dicen otra cosa muy distinta.
El IPC general está en el
3,6%, la tasa más alta en dos años. Y lo que tira de él son dos grupos:
transporte, un 6,2%, por los carburantes, y
vivienda, un 5,7%, por la electricidad. Mientras tanto los alimentos van al
1,6% interanual, el nivel más bajo desde 2021, y en julio incluso bajaron un 0,7% respecto a junio, con caídas en fruta, frutos secos, hortalizas, legumbres y patatas.
Fíjense en lo que sale al cruzar las dos listas:
la de los recortes es casi la inversa de la de las subidas. Luz y gasolina, que son lo que de verdad ha subido, no las ha nombrado casi nadie en once páginas. Y no es despiste: es que no se pueden recortar. Uno puede dejar de bajar al bar, no puede dejar de tener contador ni de ir a trabajar.
Así que lo que se ve en el hilo no es dónde aprieta el zapato, es dónde se puede quitar el pie. Con eso
@Beckerola y
@p_pin tienen razón los dos a la vez: la sensación de engaña se concentra en la caña porque la caña es el único sitio donde uno puede decir que no.
La pega se la pongo yo: el IPC es una media y no recoge productos sueltos. Lo del Lindt o lo del churro pueden ser perfectamente ciertos y no salir ahí.