Mao usó la revolución cultural para recuperar todo el poder hasta su gloria, purgando a los que le habían desafiado, entre ellos a su futuro sucesor, Deng Xiaoping (le mandó al ostracismo a reparar tractores), pero con Deng esa estructura tan despótica se relaja, de hecho el gran artífice de la China actual y su apertura a Occidente es Deng, les puso el caramelo a los occidentales para que invirtieran en China (mano de obra barata y mercado gigante), y ahora estamos como estamos.
En definitiva, aunque haya irregularidades como en todos lados, el sistema educativo chino es muy exigente y no es fácil colocar a alguien sin méritos.