Lo del cable a Reino Unido ha ansioso justo al revés. El Gobierno británico retiró su apoyo al proyecto Xlinks el 28 de junio, así que ese enlace, de momento, no va a ninguna parte.
Y lo de Portugal tampoco es un pacto cerrado para saltarse a España, porque todavía no es nada. Es la reactivación de un proyecto que llevaba parado desde 2022 y que ONEE y REN volvieron a poner encima de la mesa en julio, tras una reunión en Lisboa entre las ministras de los dos países. Ahora mismo lo que hacen es buscar fondos europeos e inversores privados. Sobre el papel serían mil megavatios en corriente continua, unos 265 kilómetros entre Beni Harchane y Tavira, de los cuales 220 submarinos.
Y aquí viene lo que desmonta el titular del hilo. Entre las opciones que se están estudiando está el cable directo, sí, pero también la de pasar por España. Y quien dijo que la solución conjunta con España sale considerablemente más barata fue la propia ministra portuguesa, Maria da Graça Carvalho, precisamente porque esa interconexión ya existe y la otra habría que pagarla entera.
O sea que el bypass es una de las dos alternativas, y además la cara.