Las ocurrencias de un gobierno no se consolidan automáticamente como decisiones de todo el estado, máxime cuando no han sido sometidas al respaldo parlamentario ni a la firma del jefe del estado.
Lo demás es postureo si y solo sí, el resto de fuerzas políticas lo respalden solapadamente, lo cual nos lleva a un escenario complicado a nivel electoral, como es el desgaste del gobierno para beneplácito de la oposición de derechas, que tendrá que bregar con una situación de política interna y externa que se avecina tormentosa sin tener en cartera un asunto del calado de la cesión de soberanía terriorial.
No sabemos nada o apenas poco de lo que se cuece entre bambalinas pero eso de ponerse en el peor escenario posibles sin medir sus efectos y ni siquiera mencionarlos, suena más a propaganda que a otra cosa.