El primer fallo que le veo a lo de Madring es el propio nombre. Se supone que es un evento de promoción de la ciudad, pero se le pone un nombre que puede ser un juego de palabras para los de Madrid y España, pero que para el resto del mundo, la mayoría, le sonará a locura y, cuando menos, no sabrá que se refiere lo de Mad (en inglés, orate) y ring (en inglés, anillo). En cualquier caso, no se ve directamente el nombre de Madrid, como debería ser.
Creo que los de marketing, en este caso, se han pasado de listos y ocurrentes.
Por lo demás, me parece muy bien que se celebre tal cosa en Madrid. Veremos si sin problemas (he visto una vuelta virtual y, salvo que fuera algo provisional, hay un edificio a pocos metros, quizá centímetros, en medio de una curva).