No veo claro hermanarme con quienes nos rechazan; si querían la independencia, que asuman las consecuencias.
El resto, de acuerdo.
Los saharauis mataban españoles hasta hace 50 años. Las guerras de independencia se dieron hace 200 años, cuando ni los abuelos ni los tatarabuelos de los hispanoamericanos contemporáneos habían nacido, y fue algo movido por una pequeña élite que firmó esas actas de independencia y dirigió a los ejércitos (que estaban hasta las cejas de mercenarios extranjeros) que eran básicamente herederos de los primeros conquistadores y pobladores.
Hay ciertos elementos etnonacionalistas que nos venden no se que hermandad genética con los británicos (contra los que como personas no tengo absolutamente nada) cuando Reino Unido es una potencia que mantiene un territorio español ocupado. Y el problema ya no es que tengan la Union Jack y no la rojigualda, es que desde el primer momento ha sido un foco de desestabilización y de financiación de actividades subversivas contrarias al interés de España, y todavía hoy con el problema del narcotráfico en la zona se sigue viendo.
Después obvias 2 siglos donde los españoles no han parado de emigrar y echar raíces en América (todavía hoy Argentina es el país donde más españoles viven en el extranjero, y mucho antes de la cacicada sanchista de la ley de nietos), y que fueron esos países excepto Méjico el que más ayuda y puentes nos tendió en la larga posguerra donde había un auténtico bloqueo internacional.
También obviáis que dentro de nuestras fronteras tenemos a gran cantidad de iluminados bien españoles que dicen que el estado español les ocupa y les oprime, y que Cataluña, Euskal Herria, Galicia, Andalucía y lo que se les ocurra es una nación soberana.
O que España no solo es Madrid y mientras os burláis de cierto acento o vocabulario en gran parte de Andalucía y en Canarias comparten más acento y vocabulario con zonas de Hispanoamérica que con vosotros.
La hermandad no es opinable, es algo que se da y surge espontáneamente. Y aunque es verdad que en ciertos barrios se vaya de progenitora por sobrepoblación de una zona concreta y de un estrato social concreto (por ejemplo en el barrio de Carolinas de Alicante que actualmente parece Colombia parece ser que prácticamente todos o casi todos son de una zona concreta cercana a Cali que han creado un guetto provinciano, me lo dijo un bogotano para explicarme el por qué apenas no tenía relación con colombianos en la ciudad y se relacionaba con españoles mayormente) es un hecho que existe y la integración y cercanía tanto aquí, como en América, como en un país tercero donde los hispanohablantes se terminan juntando por inercia surge de manera mucho más natural que con otras nacionalidades.
El problema es que existiendo esa hermandad nuestras élites hace décadas que van cada una a la suya mientras en el resto de esferas culturales han sabido ir más o menos todos a una, perdiendo una oportunidad brutal cuando tenemos la lengua que más está creciendo en influencia y hablantes del mundo actualmente, además de una riqueza de recursos impresionantes. Y esto no significa ni reconstruir ningún imperio, ni establecer un jacobinismo hispano donde un ecuatoriano es exactamente lo mismo que un señor de Burgos, ni que los aviones parezcan el autobús urbano, cosas que obviamente son forzadas y contranatura.