Entiendo que hay que repasar conceptos y hacer ejercicios, pero con la enseñanza por competencias el aula se ha quedado sin contenido de verdad. Han cambiado el trabajo serio (explicar, practicar, corregir y repetir) por chapuzas: trabajos manuales, dibujos y cartelitos que llenan el rato y parecen que “hacen algo”, pero no dejan conocimiento ni automatizan nada. El problema es sencillo: confunden estar entretenido con aprender y el temario se queda en nada. El crío sale de clase sin base y, aun así, el examen le pide justo lo que en el cole ya no le enseñan.
La mejor reforma educativa sería colgar pedagogos en la plaza pública.