Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.
No es cierto: hay trabajos malos, lo paguen como lo paguen. Lo que pasa es que si pagan bien, en cuanto ahorres lo suficiente, te piras... no sigues tolerando ese modo de vida si tienes la oportunidad de salir de él. Por eso se paga poco, para que no puedas escapar. La carrera de la ardilla.No hay trabajo malo, hay trabajo mal pagado.
Creo que todos los chavales, incluidos muchos cuarentones, ya están convencidos de no tener descendientes y que lo mejor es la extinción del Homo hispanicus, saliendo de la Historia por la Puerta Grande, eligiendo el Quitarse la vida Demográfico como supremo acto de protesta frente a las vicisitudes y lo duro de la vida.Ahora váis y me tratáis de convencer de tener descendientes. ¿Para qué? ¿Para el caos que viene? Si no tienes descendientes, ¿quién te va a cuidar? Está esa chavalada como para cuidar a alguien. Si no tienes descendientes, ¿quién te va a pagar la pensión? Está esa chavalada como para cotizar lo suficiente como para que la hucha de las pensiones no quiebre definitivamente.
Ahora mismo es el pensamiento más estoico q puede haber sobre el mundo laboral, no hacer lo q no merece la pena, aunque la mayoría del capital/sociedad/cultura t diga q es lo más sano, lo mejor, lo más digno. Mentiras q acabarán aplastadas por la lógica, la razón y la verdad.Marlo tiene 23 años y acaba de poner en palabras una sensación que puede aparecer cuando se empieza a trabajar: la impresión de que, de repente, ya no queda tiempo para vivir fuera del trabajo. Una rutina que se repite de lunes a viernes y que le ha llevado a preguntarse si realmente quiere acostumbrarse a ella.
"Hay algo que nadie me explicó cuando encontré mi primer trabajo. Algo con lo que tuve que lidiar a solas", cuenta en un vídeo que ha compartido en redes sociales. Lo que describe es una sensación que, según explica, apareció poco después de incorporarse al mercado laboral: sentir que se había quedado sin tiempo para hacer otras cosas.
"De un día para otro sentí que me quedé sin tiempo para vivir", relata. Su jornada terminaba cuando ya era de noche y, al llegar a casa, apenas encontraba tiempo para cenar antes de tener que volver a empezar al día siguiente.
La rutina comenzó a resultarle especialmente difícil porque todos los días parecían iguales. "Ya no recordaba qué había hecho el lunes, porque el martes había sido exactamente igual", explica Marlo. Una sucesión de jornadas idénticas que, al principio, asumió que terminaría aceptando como parte de la vida laboral.
ue entonces cuando apareció una pregunta que todavía sigue rondándole la cabeza. Una cuestión que no tiene tanto que ver con un empleo concreto como con la forma en la que quiere vivir durante las próximas décadas.
"¿Me quiero acostumbrar a esto?", se pregunta. Y plantea después la cuestión que le hizo replantearse esa rutina: "Si sigo así durante los próximos 20 años, ¿voy a estar satisfecho con lo que he vivido?".
Con 23 años, Marlo se encuentra así ante una duda que puede resultar familiar para otros jóvenes que acaban de comenzar su trayectoria profesional: si entrar en el mercado laboral implica necesariamente aceptar una rutina que no termina de convencerles.
Cuando decidió compartir sus inquietudes con las personas de su entorno, asegura que recibió una respuesta que se repetía una y otra vez: "Es lo que hay. Bienvenido al mundo laboral".
Una respuesta que, sin embargo, no le convence. "No quiero creer que esto tenga que ser así", afirma en el vídeo.
Marlo no ofrece una solución concreta ni explica que haya encontrado todavía la respuesta a esa pregunta. De hecho, reconoce que no sabe cuánto tiempo tardará en descubrir qué quiere hacer. Lo que sí tiene claro es que no quiere dejar de buscarlo por miedo a abandonar una rutina que ya conoce.
"No sé cuánto voy a tardar, solo sé que me da más miedo acostumbrarme que intentarlo", concluye
En su biografía de TikTok, Marlo resume precisamente el momento vital en el que se encuentra con una frase: "Buscando un propósito y documentando el proceso". Una descripción que encaja con la reflexión que comparte en su vídeo y con una etapa en la que todavía está intentando descubrir qué quiere hacer con su vida profesional.
Su caso plantea una cuestión diferente a la de quienes deciden cambiar de profesión después de décadas trabajando en un mismo sector. Marlo apenas tiene 23 años y, sin embargo, ya se pregunta si quiere pasar los próximos 20 años repitiendo una rutina que no le satisface
La duda, en su caso, no consiste tanto en si es demasiado tarde para cambiar como en si merece la pena empezar a buscar otra forma de entender el trabajo antes de haberse acostumbrado a ella.
Porque incorporarse al mercado laboral puede significar también descubrir, por primera vez, cómo se distribuye el tiempo entre trabajo y vida personal. Y para Marlo, esa experiencia le ha llevado a hacerse una pregunta que todavía no sabe responder: si esta es la vida laboral que se supone que debe aceptar o si, con 23 años, todavía está a tiempo de buscar otra
![]()
Marlo, 23 años: "Mamá, no lo soporto. No quiero acostumbrarme a un trabajo por el que llego a casa de noche"
El joven cuestiona la rutina de su primer trabajo y comparte sus dudas sobre la vida laboral que quiere construir. Más información: Jenifer, 43 años: "Me acabo de dar cuenta de que no quiero pasarme lo que me queda de vida enriqueciendo a otro"www.elespanol.com
Se supone que habrá menos que hacer pero burbubot dice que estaremos las mismas horas o más vigilando lo que hace la IA fingiendo que trabajamos porque el gobierno es retorcido y no nos quieren liberar del yugoMarlo tiene razón y es una muy buena pregunta. No se trata de trabajar o no, o de que ese chico sea un vago, sino de que trabajando un montón de horas en régimen de semiesclavitud el sueldo solo da para cubrir las necesidades más básicas.
Y eso es debido a una combinación de factores que se han ido acrecentando en los últimos años:los impuestos desmedidos que se lleva un estado hipertrofiado, la regulación absurda que corta tu libertad en muchísimos aspectos, el brutal encarecimiento de todo debido al aumento de la base monetaria para financiar la deuda de los estados soberanos, y la corrupción brutal de las relaciones naturales de pareja promovida también desde el estado.
La conclusión es clara, el estado es tu principal enemigo. Ha ido creciendo y tomando protagonismo hasta limitar casi toda tu libertad y convertirte en un esclavo. Y la tendencia es degenerativa, hasta convertirte en ganado.
Veréis en breve, con la IA, sistemas de vigilancia y CBDCs.
Olvídate, hoy hasta pasados los 40 no salen de la adolescencia.no le queda tiempo ni fuerzas para hacer tiktoks y farmear aura después del trabajo....con 23 quizás debería empezar a madurar
Es que no hay otra salida. Por cada yogurín que no quiere malacostumbrarse a currar, habrá que traer Inmis que hagan la labor que el probe chaval no quiere hacer.Da igual, traemos unas cuantas docenas más de inmis.
Si no le gusta trabajar, que oposite.(mensaje citado en revisión)
De ahí el denodado esfuerzo de nuestra clase política y empresarial por traerse a millones deEs que no hay otra salida. Por cada yogurín que no quiere malacostumbrarse a currar, habrá que traer Inmis que hagan la labor que el probe chaval no quiere hacer.
Lo que muchos no se dan cuenta es que el capitalismo actual ha fallado tan estrepitosamente que ya viven en una miseria PEOR que la que estarían con un IMV.Manipulación de masas: noticia chorra para que la masa reciba con gusto una renta universal mísera, tal vez con la que tengan que compartir vivienda, por lo menos en familia, desde abuelos a nietos.
Ni siquiera tiene por qué ser representativo de la sociedad, por muchos vídeos que suban a tik tok. Las noticias son para manipular, no informar.
Demasiado tiempo libre para pensar y estudiar al sistema.Se supone que habrá menos que hacer pero burbubot dice que estaremos las mismas horas o más vigilando lo que hace la IA fingiendo que trabajamos porque el gobierno es retorcido y no nos quieren liberar del yugo
Yo sigo sin entender por qué hay que remar 8 horas de forma estándar y no hay trabajos donde la completa sea de 4 o 6 h.
Obviamente, las clases pudientes saben que no pueden esperar nada de chavales que ya nacieron cansados. De ahí la necesidad de apostarlo todo a quien necesita trabajar, el Forastero.De ahí el denodado esfuerzo de nuestra clase política y empresarial por traerse a millones deesclavostrabajadores del tercer mundo para que les sigan manteniendo el chiringuito. A lo que no están dispuestos es a crear una sociedad justa y eficiente en la que empleadores y trabajadores ganen en equidad.