El primer proceso que organiza el Gobierno vasco tras asumir la competencia tendrá test de agilidad y resistencia eliminatorias
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Dos trabajadores recorren una zona de la cárcel de Zubieta.(Iñigo Royo)
David S. Olabarri
28/09/2026 a las 06:40h.
La convocatoria para apuntarse a la primera gran OPE de funcionarios de prisiones que organiza el Gobierno vasco está abierta hasta el próximo jueves. Se trata del primer proceso selectivo que impulsa el Ejecutivo autonómico desde que asumió la competencia de las cárceles en 2021. Serán 379 plazas para la denominada escala de ayudantes en ejecución penal, también conocidos como agentes de control de la convivencia. Hablamos de una oferta de empleo significativa por el volumen de plazas convocadas y porque, además, se ha organizado con notables diferencias respecto a la mayoría de procesos selectivos que nacen de la administración pública vasca.
Una de las principales novedades reside en que el Ejecutivo no pide euskera como requisito para ninguna de las 379 plazas, que tendrán sueldos que rondarán los 47.000 euros brutos anuales. Según se puede comprobar en la documentación consultada por EL CORREO, el dominio de la lengua vasca contará como mérito (hasta 14,5 puntos adicionales para los que acrediten el B2, el C1 o el C2), pero no será excluyente en el proceso ya que ninguno de los puestos ha sido perfilado. Es un hecho inusual en la administración autonómica en una convocatoria de esta envergadura. Por poner un ejemplo, en la última OPE de la Ertzaintza las 150 plazas que se ofertaron estaban perfiladas y 120 de ellas tenían la fecha de preceptividad vencida. Es decir, para optar a ellas se debía acreditar previamente el título exigido de euskera.
Las pruebas físicas
- AgilidadLos hombres deben completar el circuito en 20,5 segundos. Las mujeres en 24,5.
- ResistenciaLos hombres deben correr un kilómetro en menos de 4 minutos. Las mujeres en 4.40.
- Press de bancaSe exige un mínimo de 23 o 19 repeticiones en 45 segundos en función del sesso para lograr el apto.
Esta histórica convocatoria del Gobierno vasco se desarrollará marcada por los problemas de personal que ha sufrido este servicio desde que asumió la competencia. En estos años, un elevado número de funcionarios ha dejado las cárceles vascas y, aprovechando el concurso de traslados, han decidido desarrollar su actividad profesional en otros centros penitenciarios fuera de Euskadi. Muchos de los que se han marchado eran trabajadores de fuera del País Vasco y que han aprovechado la circunstancia para acercarse a prisiones cercanas a sus domicilios. En este sentido, fuentes penitenciarias explican que muchas de estas bajas se deben a que, con el fin de la amenaza de ETA, se han ido eliminando algunas ventajas laborales con las que contaban desde hace décadas los funcionarios de los presidios vascos.
El Gobierno vasco ha convocado desde 2022 varias bolsas de trabajadores interinos para hacer frente a los problemas de personal. Las mismas fuentes consultadas aseguran que el número de empleados eventuales que está ahora mismo ejerciendo en las cárceles es superior al número de plazas ofertadas en la OPE. Es decir, la previsión es que muchas de estas personas se presenten a los exámenes para tratar de conseguir una plaza fija en propiedad.
Sin puntos a los universitarios
La OPE se desarrollará en dos fases. La primera será la oposición. Lo más importante será un examen teórico y práctico que otorgarán un máximo de 95 puntos. Después los aspirantes realizarán un test psicotécnico, no eliminatorio y que dará 5 puntos. La última parte de esta fase serán las pruebas físicas, que se valorarán como apto o no apto, sin otorgar puntos adicionales.Después llegará la fase del concurso, que permitirá sumar un máximo de 45 puntos. La experiencia profesional contabilizará hasta 27 puntos. Diversos cursos y titulaciones de FP (los estudios universitarios no dan puntos) darán hasta 18 puntos. Finalmente, en la calificación final, las titulaciones de euskera otorgarán hasta 14,5 puntos. Un nivel superior, como el C1 o el C2, darán los mismos puntos que tener el B2. El B1 sumará 10,15 puntos.
En estas circunstancias, el sindicato ELA ha anunciado en una nota interna que pretende recurrir estas bases por «no valorar el euskera» y establecer unas pruebas físicas «discriminatorias». La central critica que se hayan convocado las plazas sin exigencia de perfil y censura que se otorgue la misma puntuación a alguien que tiene un B2 y un C2. También censura el carácter eliminatorio de las pruebas físicas y el tipo de ejercicios que se exigen a todos los aspirantes.