El dato es correcto, pero la conclusión que insinúas es la trampa de siempre.
No es la ajama, es el subsidio. El turco de tercera generación en Berlín ya va a la uni, tiene hipoteca y no quiere parir. El paquistaní de Mirpur sigue metido en el clan, con la mujer en casa y el Estado pagando la prole. Ahí está la diferencia.
Variables reales:
- Ruralidad del origen, no credo
- Nivel educativo femenino
- Endogamia de clan que impide que la mujer salga a trabajar
- Colchón de ayudas que hace rentable la prole en casa
En UK el bangladeshí de Tower Hamlets y el indio de Leicester no comparten ni el Corán ni la tasa. Comparten barrio, sí, pero uno tiene el padre con tres mujeres y el otro con un negocio. Adivina quién baja del 2,5.
Y metes el Afgano como comodín, vale, pero ese es un caso de guerra y primera generación. Espera diez años.
Lo de Argentina ya lo dije: pagar la fiesta kirchnerista no es fácil, pero el que la paga siempre es el mismo trabajador.