Del 15M queda quien sigue acampao y quien dice haber comprado dos pisos
Todavía hay quien se declara acampado en la Puerta del Sol. Y quien, al evocar aquellos días, dice que en este tiempo ha comprado
dos pisos. Entre esas dos frases cabe todo el arco del 15M: la mística, el desencanto y la cuenta de resultados.
El día 15 y el primer desencanto
Hubo quien estuvo allí el primer día, el 15, y sostiene que aquello
degeneró enseguida. O que nació ya degenerado. Otra lectura es la del engaño: un forero asegura que vio el negocio desde el principio, se apartó y no quiso volver a saber nada más. Otro dice que le olió mal desde el primer momento, cuando oía a los líderes del movimiento en televisión, que le parecían demagogia barata. Y hay quien sostiene que
Pablo Iglesias e Irene Montero capitalizaron aquella ola.
Los recuerdos que nadie borra
Quedan anécdotas menores y más honestas. Algunos tenían pelo. Otros no habían nacido. Hubo quien se acercó varias tardes a ver qué se cocía y un grupo de foreros que fue entrevistado en
Intereconomía TV; ese vídeo, dice un forero, ya no lo encuentra en YouTube. Y enfrente, la pregunta incómoda de otro forero: ¿marionetas o aprendizaje?
Los años pasan y la respuesta sigue sin llegar. ¿Era el 15M una promesa, una escuela o un peldaño?